Esta es una idea que me ha estado rondando la cabeza desde tiempo atrás. Y hace un par de días leí un discurso que el ahora Papa brindó a representantes de los medios de comunicación el 6 de abril del 2006, en la cena mensual de la Asociación de Entidades Periodísticas.
Una disertación ejemplar, que aunque tocaba tres puntos he querido enfocarme en el último, el que me ha buscado con insistencia: La belleza.
Desde siempre el hombre ha buscado lo bello, lo agradable lo estético. También es cierto que varía con el paso del tiempo. Lo considerado bello hace 50 años es descartado el día de hoy.
La belleza ha pasado de ser una definición que abarca muchas cosas. Así es COSAS. Una bella casa, un bello auto, un bello guardarropa... Se ha confundido placer con belleza. Placer a corto tiempo. Hoy en día se cambia de carro en promedio cada 3 años; el celular cada año; el guardarropa cada temporada, cambio de muebles de la casa "por remodelación". Es decir, "la vanidad, lo material no son vistos como tal cosa, y reemplazan a la belleza. Es entonces cuando se da el proceso de banalización de lo humano."
Vivimos en un mundo de imágenes, de ideas, de esterotipos, lo que nos ha llevado al consumo excesivo, a la manipulación de aquello que nos satisface, que nos da felicidad. Entonces el tener el mejor celular, el mejor auto, el más completo y moderno guardarropa es lo que al final de cuentas importa y hace feliz... hasta que sale un nuevo modelo de celular, un auto más equipado, la nueva temporada de ropa, otro modelo de bolso; otro estilo de tinte, corte de pelo. Y terminamos vistiéndonos, calzándonos, peinándonos igual... en nuestro afán por ser únicos, parecemos hechos en serie...
Hoy en día la belleza es materializada. Una mujer bella debe de pesar a lo mucho 50 kilos si es que mide más de 1.65 mt. Debe tener una cabellera mejor que la de un comercial de tinte o de shampoo. Una figura digna de portada de revista. Un hombre que se considere guapo deberá de tener un torso de Cristiano Ronaldo, las piernas de Joe Flacco, el cabello de Hugh Jackman, un auto deportivo rojo que manejen con sus carísimos lentes negros ahh y posar en interiores al puro estilo de los modelos de Calvin Klein...
La belleza se redujo a eso: a tener, a parecer. Los bombardeos de los medios de comunicación son tremendos. Y ahí va el ser humano a seguirles como moscas a la miel.
Y luego viene esa sensación de vacío, esa insatisfacción, esas ganas de más. Ese cambio constante de lo que se tiene. Como dije antes, todo es placer instantáneo, a fin de cuentas para eso hay tantas cosas en el mercado que me satisfacen una y otra vez. Satisfacen el ego. Es reconfortante que alaben el físico, la apariencia. Que envidien lo que poseo, mis bienes materiales.
Dejamos de valorar lo importante, dejamos de valorarnos como seres humanos. Nuestro valor se queda en lo que tienes, en lo que luces. Nos quejamos una y otra vez de la deshumanización de la sociedad y no pensamos que hemos contribuido a ello.
Hemos olvidado el verdadero significado de belleza. Por la sencilla razón de que ésta simplemente no se materializa como tal. De hecho muchas veces la belleza nos deja sin aliento, sin palabras. Y no es ver un bolso, una joya, un traje... es ver una puesta de sol, las auroras boreales, un acto sublime de amor al prójimo.
"Se nos olvida que belleza es el trabajo de la Madre Teresa de Calcuta. esa entrega total al otro, esa caridad al atender al enfermo, al desvalido que nos hace soltar una sonrisa desde el alma, que hace brotar una lágrima de manera furtiva. La belleza de una pareja de ancianos caminando por la calles tomados de la mano, como cuando eran novios 50 años atrás y ver sus miradas de complicidad, de amor; darnos cuenta de que para ellos esas arrugas, esas canas, ese caminar pausado, los lentes no le han quitado la hermosura. porque son testigos de su vida, de su caminar juntos afrontando adversidades y alegrías."
Se nos olvida que la belleza no es una mujer de portada o un hombre de comercial. La belleza es algo que enamora el alma... que la alimenta, la inquieta, la intriga, la mueve, la consuela. Olvidamos que hay "hermosura más allá de la apariencia o de la estética de moda en cada hombre y mujer que viven con amor su vocación personal, en el servicio desinteresado hacia el otro, por la patria; en el trabajo generoso por la felicidad de la familia. Hay belleza en cada parte y ser por pequeño que sea de la creación, en la ternura y misericordia, hay belleza en la ofrenda de la vida, en el servicio por amor. Descubrir, mostrar y resaltar esta belleza es poner los cimientos de una cultura de la solidaridad y de la amistad social. es acercarnos. Es hacernos prójimos."*
Volver a lo simple, a las bases. Redescubrir nuestro entorno, pero sobre todo, redescubrirnos nosotros sin la decoración y ornamentos materiales. Pararnos frente al espejo y vernos con el alma, resaltar nuestras virtudes, rescatar nuestros valores. Darle valor al otro por lo que es, lo que aporta a nuestra vida y a la sociedad. Dejar de vernos como mercancía, como afiches. Dejar de pretender ser ese maniquí ostentoso y darnos cuenta de que estamos hechos no sólo de hueso y carne; dentro hay algo mas valioso, más fuerte. Qué tan bello eres? Esa respuesta está en función de que parte de ti predomina: el alma o el ego...
*Tomado del discurso del Arzobispo de Buenos Aires y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, actualmente Papa Francisco.
martes, 19 de marzo de 2013
viernes, 8 de marzo de 2013
FELICIDADES???
Este día antes de ser de felicitaciones, es más bien de reflexión. Este es un día en el que debemos meditar a fondo nuestra condición. Para muchas es de alegrarse de que tengamos nuestro propio día... y el hombre no... De qué se alegran? Alegría deberá darnos cuando nuestra condición sea justa la misma del hombre. En lo social y en lo profesional.
Deberemos felicitarnos cuando por fin el ser mujer no sea pretexto de violaciones, agresiones, discriminaciones, deformaciones, mutilaciones... asesinatos.
Cuando una mujer pueda decir lo que siente y piensa sin que la insulten. Cuando pueda caminar por las calles segura de su integridad física y moral.
Cuando en casa el marido deje de poquitear el dinero, cuando no aguanta un borracho, un fiestero, un irresponsable.
Qué debemos celebrar cuando la mujer cumple cabalmente sus horas de trabajo y llega a casa a lavar, cocinar, atender hijos, lavar, planchar... sin que el marido no agradezca sino no le ayude, sólo porque "la casa es de las mujeres".
Debemos celebrar cuando se nos reconozcan nuestros logros académicos y laborales con igualdad de salarios, de oportunidades laborales.
Entonces este día será de festejos y regalos, mientras tanto, hay que empezar por educarnos nosotras, educar a nuestr@s hij@s. Basta de los pretextos des "así me educaron", "es parte de nuestra cultura" "qué quieres que haga".
Recordemos que las que educamos somos nosotras, no el marido, la que enseña el machismo es la madre... la que evita que el hombre ayude en casa, es la mamá y condiciona a las hijas a servir al hombre sólo por ser hombre....
La mujer es la que nos ha puesto en esa condición, la que se somete y somete, la que crea y enseña sumisión.
Somos el sexo débil porque nos da miedo despertar, cambiar moldes, romper estigmas. Nos da miedo quedarnos solas porque nuestro valor nos los da la pareja, la familia, no nosotras!! Y seguimos heredando esos miedos!!!
Para la abuela, la mujer debe sufrir y sacrificarse por los demás, ser invisible, no protestar, no opinar, no pedir. Antes dar gracias por tener un marido que te dió su nombre y un estatus de Señora.... Aguantar todo lo que venga del marido, para eso se casa uno, para eso una es mujer y primero tener matrimonio que ser una mujer sola....
Aún hoy en día hay muchas mujeres que piensan así: no quieren estar sin pareja, sin marido, sin novio... y se aferran a una vida llena de tristeza y vacío... y eso le heredarán a sus hijas, nietas....
El miedo a dejar hijos sin padre, tener el estigma de divorciadas... les hace soportar malos tratos, ingratitudes, dolor, batallar por el sustento diario de sus hijos, reducir su respeto hacia sí mismas...
En el momento en que una madre eduque a su hija en base a su valor, aptitudes, capacidades, en base en que una mujer sea dueña de sí misma, de sus ideas, pensamientos, acciones, deseos; el día en que la madre eduque a su hijo a respetar, ayudar, a ser solidario con ella, con la hermana, la amiga, la prima, habrá hijos, hermanos, padres, abuelos conscientes de su papel y de su lugar, habrá hombres responsables y compañeros, entonces será el momento en que podamos decirnos unas a la otras y decir con voz en pecho: FELICIDADES, LO LOGRAMOS!!!!
Deberemos felicitarnos cuando por fin el ser mujer no sea pretexto de violaciones, agresiones, discriminaciones, deformaciones, mutilaciones... asesinatos.
Cuando una mujer pueda decir lo que siente y piensa sin que la insulten. Cuando pueda caminar por las calles segura de su integridad física y moral.
Cuando en casa el marido deje de poquitear el dinero, cuando no aguanta un borracho, un fiestero, un irresponsable.
Qué debemos celebrar cuando la mujer cumple cabalmente sus horas de trabajo y llega a casa a lavar, cocinar, atender hijos, lavar, planchar... sin que el marido no agradezca sino no le ayude, sólo porque "la casa es de las mujeres".
Debemos celebrar cuando se nos reconozcan nuestros logros académicos y laborales con igualdad de salarios, de oportunidades laborales.
Entonces este día será de festejos y regalos, mientras tanto, hay que empezar por educarnos nosotras, educar a nuestr@s hij@s. Basta de los pretextos des "así me educaron", "es parte de nuestra cultura" "qué quieres que haga".
Recordemos que las que educamos somos nosotras, no el marido, la que enseña el machismo es la madre... la que evita que el hombre ayude en casa, es la mamá y condiciona a las hijas a servir al hombre sólo por ser hombre....
La mujer es la que nos ha puesto en esa condición, la que se somete y somete, la que crea y enseña sumisión.
Somos el sexo débil porque nos da miedo despertar, cambiar moldes, romper estigmas. Nos da miedo quedarnos solas porque nuestro valor nos los da la pareja, la familia, no nosotras!! Y seguimos heredando esos miedos!!!
Para la abuela, la mujer debe sufrir y sacrificarse por los demás, ser invisible, no protestar, no opinar, no pedir. Antes dar gracias por tener un marido que te dió su nombre y un estatus de Señora.... Aguantar todo lo que venga del marido, para eso se casa uno, para eso una es mujer y primero tener matrimonio que ser una mujer sola....
Aún hoy en día hay muchas mujeres que piensan así: no quieren estar sin pareja, sin marido, sin novio... y se aferran a una vida llena de tristeza y vacío... y eso le heredarán a sus hijas, nietas....
El miedo a dejar hijos sin padre, tener el estigma de divorciadas... les hace soportar malos tratos, ingratitudes, dolor, batallar por el sustento diario de sus hijos, reducir su respeto hacia sí mismas...
En el momento en que una madre eduque a su hija en base a su valor, aptitudes, capacidades, en base en que una mujer sea dueña de sí misma, de sus ideas, pensamientos, acciones, deseos; el día en que la madre eduque a su hijo a respetar, ayudar, a ser solidario con ella, con la hermana, la amiga, la prima, habrá hijos, hermanos, padres, abuelos conscientes de su papel y de su lugar, habrá hombres responsables y compañeros, entonces será el momento en que podamos decirnos unas a la otras y decir con voz en pecho: FELICIDADES, LO LOGRAMOS!!!!
martes, 26 de febrero de 2013
... Pero no me digas que me veo gorda....
Hay cosas que admiro en los hombres. Una de ellas es esa capacidad que tienen de aguantar cuanto apodo o sobrenombre les pongamos sus parejas. Podemos decirles, gordito, negro, viejito, viejo, por sus apellidos, incluso modificar su nombre de pila!!! y a ellos responden sin chistar.... incluso aquellos que son bastante empalagosos como caramelo, honey, swetty, bombón y muchas golosinas más de acuerdo a los gustos y necesidades de azúcar de la susodicha...
Sin embargo a nosotras nos cuesta un poco más aceptar sobrenombres... eso de viejita a los 30 como que no agrada mucho, lo de gordita menos!! sobre todo si estamos en constante lucha con la báscula!!! Que Migue me diga Quiñones te quiero.... válgame!! o simplemente Quiñones me traes un vaso con agua... siento que es mi jefe o algún maestro pidiendo un favor.
Es cierto que las mujeres no aguantamos sobrenombres, y menos aquellos que describen alguna "cualidad" por llamarla de algún modo, de carácter físico. Tengo amigas que me dicen Flaca, y es cierto, es fecha que me da cosa aunque no me molesta en lo absoluto, ya que efectivamente mi característica desde chica ha sido esa: mi complexión y aunque hoy en día para mi es un gusto poder atracarme de cuanto antojo, dulce, carne, harina se me cruce por delante, hace unos años era un mote que me calaba hondo: flaca, a mi mente de inmediato venía Oliva, la de Popeye...
Y si vamos un poco más allá, si una le dice a su marido, novio, hermano, amigo, primo, que tiene cuerpecito de jarrita de Kool Aid las típicas bromas de "para cuándo nace", "ya la almohada necesita una funda más grande", "aguas con el botonazo" la reacción es por mucho distinta a la de nosotras...
La eterna pregunta "me veo gorda" no es para que nos digan "SI", ni "gorda no, pero se te ve la pancita", ni nada por el estilo. Es curioso cómo las mujeres hacemos preguntas esperando la respuesta que deseamos oir... no la verdad.
"Me veo bien?" otra pregunta que se antoja capciosa... o nos vemos muy viejas, o queremos aparentar ser más jovenes, o la falda está muy corta, muy apretada, se nos sale el callito de la andadera, el cabello lo tenemos peor que Mafalda, nos maquillamos más que el payaso de IT... pero la respuesta mínima que queremos oir es un "Si, te ves bien" y de ahí para arriba!!!!
Por qué? Es algo que aseguro no sólo los hombres se preguntan practicamente diario. Sudan cada vez que hay una fiesta, una salida, un compromiso.... y más si es de esos compromisos de pipa y guante!!! Cómo decirnos que el vestido que usamos en nuestra graduación de la facultad ha perdido su encanto??? aún con 3 fajas, dejar de comer dos días antes, peinarnos muy juveniles y maquillarnos como adolescentes.... esperamos la cara de fascinación del galan o galón a estas alturas de la vida, y si el rostro refleja contradicción, susto, ganas de correr o de plano una carcajada contenida por nuestra facha, nos sentimos, indignamos!! cómo se le ocurre si me pase 3 horas en el salón de belleza para el laminado y pintura y gaste un dineral en las mejores fajas del mercado!!! no me valora!!!.....
Siendo honestas... no nos gusta la honestidad. Si sabemos que la comida nos quedó salada o sin sabor, cuidadito con que alguien se haga valiente y lo diga.... porque claro!!! lo dice por envidia, nunca le gustó cómo cocino; bla, bla, bla.... ok si, qué tan difícil es decir GRACIAS POR INFORMARME.... digo, así uno alerta a los demás y si hay tiempo, tratar de arreglar el problema.
Pero no!! cada pregunta que hacemos respecto de nosotras es una trampa para el otro; navegamos con bandera de honestas, pero hacia el otro!!
Hace tiempo me dejé mis canitas así tal cual... si, tengo canas y muchas!!! Y si preguntaba si se notaban mucho, la respuesta era ni canas tienes!!! ah que caray, tengo un mechón desde los 17 tipo tongolele y vaya que se nota!!! supongo que no me dicen la verdad temiendo una reacción negativa de mi parte.
Pero vamos!!! si sé que soy flaca, canosa, dientona, manotas, no puedo esperar que me digan que estoy bien buena, con el cabello negro azabache como en mi niñez, dientes de elotito y manitas de princesa....
Primero debo ser honesta conmigo misma. Saber cómo estoy, cuales son mis defectos y virtudes. Si estoy como espárrago, qué tremenda necedad de querer que me digan que se me ve un cuerpazo de guitarra... Si soy morenita, no puedo esperar que me digan blanca nieves. A menos que vivas en el DF, donde todos creen que ven gente alta, delgada, rubia y de ojos de color.... ahhh y bien guapo "pasele güerita", "qué va a llevar mi chula?"...
Si nos conocemos como pregonamos, al hacer esas peguntas, deberíamos esperar la verdad... no la respuesta que queremos oir. Si es así mejor no preguntemos mientras no estemos dispuestas a escuchar la opinión del otro y no lo que deseamos que nos digan. Así evitaremos muchas peleas con el novio, esposo, amigo...
Aprendamos a aceptarnos y por qué no?? a reirnos de nosotras mismas!! no tomemos nuestras características físicas tan en serio! Si al otro le molestan será SU problema, no el nuestro. Estar bien con uno mismo no significa tener el cuerpo de barbie, cara de muñeca, manos de pianista, cabello de comercial de shampoo, look de super estrella.... Significa querernos, cuidarnos, consentirnos, disfrutarnos, conocernos y respetarnos.
De verdad que en eso admiro a los hombres, podemos tirarles carrilla de ellos mismos y no sólo se ríen, hasta nos ayudan!!!
Sin embargo a nosotras nos cuesta un poco más aceptar sobrenombres... eso de viejita a los 30 como que no agrada mucho, lo de gordita menos!! sobre todo si estamos en constante lucha con la báscula!!! Que Migue me diga Quiñones te quiero.... válgame!! o simplemente Quiñones me traes un vaso con agua... siento que es mi jefe o algún maestro pidiendo un favor.
Es cierto que las mujeres no aguantamos sobrenombres, y menos aquellos que describen alguna "cualidad" por llamarla de algún modo, de carácter físico. Tengo amigas que me dicen Flaca, y es cierto, es fecha que me da cosa aunque no me molesta en lo absoluto, ya que efectivamente mi característica desde chica ha sido esa: mi complexión y aunque hoy en día para mi es un gusto poder atracarme de cuanto antojo, dulce, carne, harina se me cruce por delante, hace unos años era un mote que me calaba hondo: flaca, a mi mente de inmediato venía Oliva, la de Popeye...
Y si vamos un poco más allá, si una le dice a su marido, novio, hermano, amigo, primo, que tiene cuerpecito de jarrita de Kool Aid las típicas bromas de "para cuándo nace", "ya la almohada necesita una funda más grande", "aguas con el botonazo" la reacción es por mucho distinta a la de nosotras...
La eterna pregunta "me veo gorda" no es para que nos digan "SI", ni "gorda no, pero se te ve la pancita", ni nada por el estilo. Es curioso cómo las mujeres hacemos preguntas esperando la respuesta que deseamos oir... no la verdad.
"Me veo bien?" otra pregunta que se antoja capciosa... o nos vemos muy viejas, o queremos aparentar ser más jovenes, o la falda está muy corta, muy apretada, se nos sale el callito de la andadera, el cabello lo tenemos peor que Mafalda, nos maquillamos más que el payaso de IT... pero la respuesta mínima que queremos oir es un "Si, te ves bien" y de ahí para arriba!!!!
Por qué? Es algo que aseguro no sólo los hombres se preguntan practicamente diario. Sudan cada vez que hay una fiesta, una salida, un compromiso.... y más si es de esos compromisos de pipa y guante!!! Cómo decirnos que el vestido que usamos en nuestra graduación de la facultad ha perdido su encanto??? aún con 3 fajas, dejar de comer dos días antes, peinarnos muy juveniles y maquillarnos como adolescentes.... esperamos la cara de fascinación del galan o galón a estas alturas de la vida, y si el rostro refleja contradicción, susto, ganas de correr o de plano una carcajada contenida por nuestra facha, nos sentimos, indignamos!! cómo se le ocurre si me pase 3 horas en el salón de belleza para el laminado y pintura y gaste un dineral en las mejores fajas del mercado!!! no me valora!!!.....
Siendo honestas... no nos gusta la honestidad. Si sabemos que la comida nos quedó salada o sin sabor, cuidadito con que alguien se haga valiente y lo diga.... porque claro!!! lo dice por envidia, nunca le gustó cómo cocino; bla, bla, bla.... ok si, qué tan difícil es decir GRACIAS POR INFORMARME.... digo, así uno alerta a los demás y si hay tiempo, tratar de arreglar el problema.
Pero no!! cada pregunta que hacemos respecto de nosotras es una trampa para el otro; navegamos con bandera de honestas, pero hacia el otro!!
Hace tiempo me dejé mis canitas así tal cual... si, tengo canas y muchas!!! Y si preguntaba si se notaban mucho, la respuesta era ni canas tienes!!! ah que caray, tengo un mechón desde los 17 tipo tongolele y vaya que se nota!!! supongo que no me dicen la verdad temiendo una reacción negativa de mi parte.
Pero vamos!!! si sé que soy flaca, canosa, dientona, manotas, no puedo esperar que me digan que estoy bien buena, con el cabello negro azabache como en mi niñez, dientes de elotito y manitas de princesa....
Primero debo ser honesta conmigo misma. Saber cómo estoy, cuales son mis defectos y virtudes. Si estoy como espárrago, qué tremenda necedad de querer que me digan que se me ve un cuerpazo de guitarra... Si soy morenita, no puedo esperar que me digan blanca nieves. A menos que vivas en el DF, donde todos creen que ven gente alta, delgada, rubia y de ojos de color.... ahhh y bien guapo "pasele güerita", "qué va a llevar mi chula?"...
Si nos conocemos como pregonamos, al hacer esas peguntas, deberíamos esperar la verdad... no la respuesta que queremos oir. Si es así mejor no preguntemos mientras no estemos dispuestas a escuchar la opinión del otro y no lo que deseamos que nos digan. Así evitaremos muchas peleas con el novio, esposo, amigo...
Aprendamos a aceptarnos y por qué no?? a reirnos de nosotras mismas!! no tomemos nuestras características físicas tan en serio! Si al otro le molestan será SU problema, no el nuestro. Estar bien con uno mismo no significa tener el cuerpo de barbie, cara de muñeca, manos de pianista, cabello de comercial de shampoo, look de super estrella.... Significa querernos, cuidarnos, consentirnos, disfrutarnos, conocernos y respetarnos.
De verdad que en eso admiro a los hombres, podemos tirarles carrilla de ellos mismos y no sólo se ríen, hasta nos ayudan!!!
viernes, 22 de febrero de 2013
Este día es para mi... lo comparto con ustedes
Este día es para mi muy especial. Hoy hace 7 años salí del hospital después de casi un mes de permanencia. Tiempo en el cual no había muchas esperanzas.
Salí sin plena conciencia de lo que realmente me había ocurrido. Al paso de los días y de las pláticas con el médico y con Migue, entendí mi situación, la pena e incertidumbre que pasó mi familia y quienes se enteraron.
Me vinieron muchas preguntas a la cabeza cómo por qué sigo aquí si tenía todo en contra? Qué es lo me tiene dispuesto Dios para mi vida? Preguntas que hasta el momento no he tenido respuesta alguna.
Lo que tengo claro es muy simple, me permitió Dios seguir viviendo, por lo tanto debo hacer eso VIVIR! Pero no vivir como se conoce: respirar, mantener latiendo mi corazón mantenerme saludable.... No VIVIR, es decir, disfrutar cada dia con mis hijos, con mi marido, con mi familia, con los amigos.
Hoy puedo decir que disfruto más de las pequeñas cosas que el día me brinda. Desde el rayo de sol, el viento en mi cara, el canto del pájaro... mis pericos destrozando las naranjas en mi jardín, los pequeños desacuerdos con mis hijos...
Aprendí a valorarme. Regresé a mis hobbies, volví a cantar y lo hago con el alma, disfrutando cada nota que sale de mi, me dejo llevar por las melodías, canto para mí, por mi. Aprovecho cada reunión con mis amigos, no pierdo el tiempo ahora, o me da pea decirles lo mucho que los quiero y de lo que son en mi vida. No pasa un momento en que no les recuerde a mis hijos y marido lo mucho que los amo, el enorme milagro que son para mi. Leo lo que me interesa y no lo que me haga ver bien ante los demás, oigo la música que me alegra, que me calma, la que me recuerda la infancia, la adolescencia, mi juventud.
Hago el ridículo ante mis hijos para sacarles una sonora carcajada, y aprendieron a seguirme el paso. Soy más desenfadada, menos estresada y preocupona.
Administro mejor mi tiempo, acomodé mis prioridades, poniéndome en primer lugar y mi familia. Sueño má tiempo y dejo a mi imaginación crear escenarios locos, raros, fuera de lógica...
Es cierto que en estos 7 años he pasado conflictos con gente cercana, conflictos que no lamento, porque marqué mi postura y mis límites. Porque si me dieron la oportunidad de seguir aquí no quiero vivir haciendo lo que a los demás les gusta, lo que los demás consideran adecuado... no quiero vivir mi vida pensando sólo en quedar bien con los demás.... quiero vivir quedando bien conmigo, hacer lo que me corresponde como esposa, madre, hija, hermana, amiga... Haciéndolo con amor y alegría.
Aprendí a apreciar los detalles que llenan el día, el niño que me sonríe, la persona que si conocerme saluda con la sonrisa en pleno, caminar por mi colonia viendo los árboles, las flores, las mascotas, saludando a quien cruza por mi camino....
Aprendí que la vida es fugaz, que debo aprovecharla, exprimirla, aprender de lo bueno y de lo malo, enmendar errores, hacerle caso a mi conciencia y a mi intuición. Dejar de lado a quienes lastiman, agreden, mienten, manipulan...
Aprendí a pedir por los que me quieren; pero más por los que no, para que encuentren paz, armonía, tranquilidad y dejen la amargura y egoísmo. Pido porque encuentren la felicidad en sus vidas aun cuando sus decisiones no los hayan dejado satisfechos.
Sé que me faltan cosas por cambiar y por hacer. En realidad no sé por qué sigo viva, lo que si sé es que no estoy llamada para algo espectacular con fuegos artificiales ni reflectores... mi ego saldría a flote, y si de por si me consideran algunos insoportable, dirán que me pondré peor, jejejeje. Sé que esta segunda oportunidad de vivir es un regalo maravilloso...
Vivo cada día como si fuese el último no me preocupo por el mañana ni por lo que vendrá. Vivo este día aprovechando lo que me da, disfrutando lo que tengo, sea mucho o sea poco, lo material es lo de menos, para mi lo que llena mi alma, me da alegría, me da plenitud es lo que me importa.
Hace 7 años entré al hospital por urgencias y en camilla, inconsciente, me mantuvieron viva conectada a un respirador 20 días, sin esperanzas de salir adelante... Salí por la puerta principal y caminando... Agradecida con Miguel Angel Martínez Espinosa, quién no se separó de mi, quien pedía por mi, quien se dolía por mi, y a quien amo cada día más y sé que a su lado puedo sortear conflictos, dudas, problemas, angustias... todo!! Agradecida con mis hijos por su fortaleza y entendimiento de la situación a pesar de su edad, agradecida con los amigos que se unieron en oración por mi recuperación... Agradecida con Dios por darme este segundo aire, este tiempo extra con los míos, conmigo misma.
Hoy hace 7 años que dejé el hospital con muchas preguntas en mi cabeza, algunas no se han contestado, otras el tiempo me ha dado la respuesta. No escucho con mis oídos, sino con mi cabeza y corazón. Sólo sé que si sigo aquí es por Dios y lo que el decida de mi vida estará bien para mi... Que se haga su voluntad, venga lo que venga...
Salí sin plena conciencia de lo que realmente me había ocurrido. Al paso de los días y de las pláticas con el médico y con Migue, entendí mi situación, la pena e incertidumbre que pasó mi familia y quienes se enteraron.
Me vinieron muchas preguntas a la cabeza cómo por qué sigo aquí si tenía todo en contra? Qué es lo me tiene dispuesto Dios para mi vida? Preguntas que hasta el momento no he tenido respuesta alguna.
Lo que tengo claro es muy simple, me permitió Dios seguir viviendo, por lo tanto debo hacer eso VIVIR! Pero no vivir como se conoce: respirar, mantener latiendo mi corazón mantenerme saludable.... No VIVIR, es decir, disfrutar cada dia con mis hijos, con mi marido, con mi familia, con los amigos.
Hoy puedo decir que disfruto más de las pequeñas cosas que el día me brinda. Desde el rayo de sol, el viento en mi cara, el canto del pájaro... mis pericos destrozando las naranjas en mi jardín, los pequeños desacuerdos con mis hijos...
Aprendí a valorarme. Regresé a mis hobbies, volví a cantar y lo hago con el alma, disfrutando cada nota que sale de mi, me dejo llevar por las melodías, canto para mí, por mi. Aprovecho cada reunión con mis amigos, no pierdo el tiempo ahora, o me da pea decirles lo mucho que los quiero y de lo que son en mi vida. No pasa un momento en que no les recuerde a mis hijos y marido lo mucho que los amo, el enorme milagro que son para mi. Leo lo que me interesa y no lo que me haga ver bien ante los demás, oigo la música que me alegra, que me calma, la que me recuerda la infancia, la adolescencia, mi juventud.
Hago el ridículo ante mis hijos para sacarles una sonora carcajada, y aprendieron a seguirme el paso. Soy más desenfadada, menos estresada y preocupona.
Administro mejor mi tiempo, acomodé mis prioridades, poniéndome en primer lugar y mi familia. Sueño má tiempo y dejo a mi imaginación crear escenarios locos, raros, fuera de lógica...
Es cierto que en estos 7 años he pasado conflictos con gente cercana, conflictos que no lamento, porque marqué mi postura y mis límites. Porque si me dieron la oportunidad de seguir aquí no quiero vivir haciendo lo que a los demás les gusta, lo que los demás consideran adecuado... no quiero vivir mi vida pensando sólo en quedar bien con los demás.... quiero vivir quedando bien conmigo, hacer lo que me corresponde como esposa, madre, hija, hermana, amiga... Haciéndolo con amor y alegría.
Aprendí a apreciar los detalles que llenan el día, el niño que me sonríe, la persona que si conocerme saluda con la sonrisa en pleno, caminar por mi colonia viendo los árboles, las flores, las mascotas, saludando a quien cruza por mi camino....
Aprendí que la vida es fugaz, que debo aprovecharla, exprimirla, aprender de lo bueno y de lo malo, enmendar errores, hacerle caso a mi conciencia y a mi intuición. Dejar de lado a quienes lastiman, agreden, mienten, manipulan...
Aprendí a pedir por los que me quieren; pero más por los que no, para que encuentren paz, armonía, tranquilidad y dejen la amargura y egoísmo. Pido porque encuentren la felicidad en sus vidas aun cuando sus decisiones no los hayan dejado satisfechos.
Sé que me faltan cosas por cambiar y por hacer. En realidad no sé por qué sigo viva, lo que si sé es que no estoy llamada para algo espectacular con fuegos artificiales ni reflectores... mi ego saldría a flote, y si de por si me consideran algunos insoportable, dirán que me pondré peor, jejejeje. Sé que esta segunda oportunidad de vivir es un regalo maravilloso...
Vivo cada día como si fuese el último no me preocupo por el mañana ni por lo que vendrá. Vivo este día aprovechando lo que me da, disfrutando lo que tengo, sea mucho o sea poco, lo material es lo de menos, para mi lo que llena mi alma, me da alegría, me da plenitud es lo que me importa.
Hace 7 años entré al hospital por urgencias y en camilla, inconsciente, me mantuvieron viva conectada a un respirador 20 días, sin esperanzas de salir adelante... Salí por la puerta principal y caminando... Agradecida con Miguel Angel Martínez Espinosa, quién no se separó de mi, quien pedía por mi, quien se dolía por mi, y a quien amo cada día más y sé que a su lado puedo sortear conflictos, dudas, problemas, angustias... todo!! Agradecida con mis hijos por su fortaleza y entendimiento de la situación a pesar de su edad, agradecida con los amigos que se unieron en oración por mi recuperación... Agradecida con Dios por darme este segundo aire, este tiempo extra con los míos, conmigo misma.
Hoy hace 7 años que dejé el hospital con muchas preguntas en mi cabeza, algunas no se han contestado, otras el tiempo me ha dado la respuesta. No escucho con mis oídos, sino con mi cabeza y corazón. Sólo sé que si sigo aquí es por Dios y lo que el decida de mi vida estará bien para mi... Que se haga su voluntad, venga lo que venga...
jueves, 21 de febrero de 2013
Carta a mis amigos
Cuando niña, tus amigos eran con los que jugabas, con los que te juntabas en la escuela, los que te invitaban a sus cumpleaños, los que iban a los tuyos...
Detalles pequeños hacían que siguiera la amistad o no, por ejemplo no me prestó pegamento, tijeras, en el recreo casi no me habló...
Conforme crecimos la amistad fue teniendo otro valor, otro sentido, era más complicidad: el niñ@ que te gustaba, las cartitas, la ropa... ya los ratos de compartir seguían por la noche y las pijamadas eran pan de cada fin de semana, y las madres con el Jesús en la boca por la música, las risas en la madrugada, y al día siguiente ver el desorden de cobijas, comida, ropa y el tendedero de chamacas que abrían el ojo pasado el mediodía... y un nuevo desorden en la cocina con motivo de un muy retarado desayuno.
A estas alturas de la vida la amistad es completamente diferente, hoy no espero el regalo en mi cumpleaños o en navidad, ya no nos reunimos en casa de alguna para ayudarnos a elegir el look para una fiesta. Ya no nos hacemos bola en una reunión para secretearnos de los mocosos que asistieron...
Hoy la amistad se torna de una madurez que de niña se antojaba, aburrida egoísta, impensable!! La amistad es más fuerte, más segura, y sobre todo, no es necesario estar pegadas 12 o 14 horas al día ni estar pegadas al teléfono las horas restantes para demostrar el cariño.
Mis amig@s de hoy me encantan!! y con amig@s incluyo los que han estado conmigo desde la infancia y a aquellos que a lo largo de mi vida se han cruzado en mi camino para quedarse, o simplemente para estar un tiempo y después alejarse sin lágrimas, sin rencor...
Me encantan por la simple razón de que no hay un día que no sepa de alguno de ellos, porque las pláticas son maravillosas, porque está la sensación de que no ha habido distancia ni tiempo entre nosotros. Porque puedo pasar días o meses sin verlos y al momento de coincidir el abrazo, la sonrisa, la memoria estás presentes como si fuese ayer que nos vimos.
Me encantan porque confían en mi, sus miedos sus dolores, sus penas, sus triunfos, sus fracasos. Porque lloran en mi hombro, porque ríen con mis mensadas, porque comparten su vida y su familia conmigo.
Me encantan porque tengo con quien cantar hasta quedar afónica, no importa si son las 3 o las 5 de la mañana; porque tengo con quien filosofar, con quien aprender a ser madre, con quién platicar de religión de cocina, de viajes, de culturas.... o simplemente pasar el tiempo leleando, bromeando o recordando....
Me encantan porque me aceptan tal cual soy, porque me dan mucho más de lo que le he dado, porque han estado a mi lado en las buenas y en las malas.... y en las peores. Me han tendido su mano, me han ayudado en momentos difíciles, pero principalmente me han aguantado mi carácter y mi genio con sus obsesiones y manías.
Me encantan por la sencilla razón de que son mis amig@s, porque me escogieron como tal, porque me recuerdan y de repente me dedican un ratito de su vida.
Soy una persona sumamente afortunada, tengo amig@s que son mi familia... personas más que valiosas que me han enseñado la bondad, la entrega, el cariño, la solidaridad, la confianza, el valor, la honestidad....
A todos ellos, simplemente GRACIAS
Detalles pequeños hacían que siguiera la amistad o no, por ejemplo no me prestó pegamento, tijeras, en el recreo casi no me habló...
Conforme crecimos la amistad fue teniendo otro valor, otro sentido, era más complicidad: el niñ@ que te gustaba, las cartitas, la ropa... ya los ratos de compartir seguían por la noche y las pijamadas eran pan de cada fin de semana, y las madres con el Jesús en la boca por la música, las risas en la madrugada, y al día siguiente ver el desorden de cobijas, comida, ropa y el tendedero de chamacas que abrían el ojo pasado el mediodía... y un nuevo desorden en la cocina con motivo de un muy retarado desayuno.
A estas alturas de la vida la amistad es completamente diferente, hoy no espero el regalo en mi cumpleaños o en navidad, ya no nos reunimos en casa de alguna para ayudarnos a elegir el look para una fiesta. Ya no nos hacemos bola en una reunión para secretearnos de los mocosos que asistieron...
Hoy la amistad se torna de una madurez que de niña se antojaba, aburrida egoísta, impensable!! La amistad es más fuerte, más segura, y sobre todo, no es necesario estar pegadas 12 o 14 horas al día ni estar pegadas al teléfono las horas restantes para demostrar el cariño.
Mis amig@s de hoy me encantan!! y con amig@s incluyo los que han estado conmigo desde la infancia y a aquellos que a lo largo de mi vida se han cruzado en mi camino para quedarse, o simplemente para estar un tiempo y después alejarse sin lágrimas, sin rencor...
Me encantan por la simple razón de que no hay un día que no sepa de alguno de ellos, porque las pláticas son maravillosas, porque está la sensación de que no ha habido distancia ni tiempo entre nosotros. Porque puedo pasar días o meses sin verlos y al momento de coincidir el abrazo, la sonrisa, la memoria estás presentes como si fuese ayer que nos vimos.
Me encantan porque confían en mi, sus miedos sus dolores, sus penas, sus triunfos, sus fracasos. Porque lloran en mi hombro, porque ríen con mis mensadas, porque comparten su vida y su familia conmigo.
Me encantan porque tengo con quien cantar hasta quedar afónica, no importa si son las 3 o las 5 de la mañana; porque tengo con quien filosofar, con quien aprender a ser madre, con quién platicar de religión de cocina, de viajes, de culturas.... o simplemente pasar el tiempo leleando, bromeando o recordando....
Me encantan porque me aceptan tal cual soy, porque me dan mucho más de lo que le he dado, porque han estado a mi lado en las buenas y en las malas.... y en las peores. Me han tendido su mano, me han ayudado en momentos difíciles, pero principalmente me han aguantado mi carácter y mi genio con sus obsesiones y manías.
Me encantan por la sencilla razón de que son mis amig@s, porque me escogieron como tal, porque me recuerdan y de repente me dedican un ratito de su vida.
Soy una persona sumamente afortunada, tengo amig@s que son mi familia... personas más que valiosas que me han enseñado la bondad, la entrega, el cariño, la solidaridad, la confianza, el valor, la honestidad....
A todos ellos, simplemente GRACIAS
viernes, 19 de octubre de 2012
Entre el MET y el Times Square...
Cada que viajo, que recorro una ciudad no deja de maravillarme la diversidad y el colorido de su gente, de sus calles, de la vida cotidiana. No dejo de maravillarme de lo que nosotros como humanos hemos creado al paso del tiempo.
Hoy estuve en sitios en donde me emocioné al darme cuenta de la cantidad de arte que el hombre ha creado a lo largo de los siglos. Desde el antiguo Egipto hasta la modernidad de Times Square.
Recorrí salas y salas en museos que mostraban las maravillas creadas por mentes y manos humanas. Una piedra grabada, una piedra esculpida, un metal forjado, cerámica, madera, vidrio, telas. Manipulados en formas caprichosas de acuerdo a la cultura, a las creencias, a la religión, al tiempo...
Vi trabajos increíbles en metales preciosos combinados con piedras preciosas que asemejan a pequeñas esculturas en artículos de joyería. Encontré pequeños catecismos hechos de madera con las escenas más representantivas de la vida de Jesús, diminutas figuras perfectamente talladas y pintadas, presentadas en bases de madera o de metal...
Vi porcelanas exquisitas representando la vida cotidiana del siglo XVIII y XIX. Encontré no sólo los muebles originales de casas, hoteles, sino hasta la casa misma!!!
Quedé sorprendida de la cantidad de arte que el ser humano a realizado a lo largo del tiempo, de sus historia, pero más aún, me quedo boquiabierta de ver la cantidad de arte encontrado en un solo lugar...
Pude ver parte de la historia del hombre en un edificio, por espacio de unas horas.
Estar en un museo como el MET de NY, es una experiencia inolvidable, encontrar por inicio un edificio imponente con esa escalinata que eleva un edificio que si bien no es de la majestad de otros, impone con sus lineas limpias y sus columnas firmes y perfectas. Entrar en el lobby atestado de gente que va y viene, de las filas de los boletos, del guardarropa, de la fila del baño, del comedor....
Filas interminables de gente que habla distintos idiomas, pero que están ahí por el mismo motivo: ver esa colección de maravillas denominada ARTE.
Si, me emocioné tanto por la colección de armaduras, espadas, sables, yelmos, escudos; como por las pinturas de Velázquez, Van Dyck, Manet, Degas, Reubens, Caravaggio, Pizarro, Murillo; y por las siempre perfectas esculturas griegas y romanas, que aunque les falte alguna pieza, no dejan de maravillarnos por la perfección en los pliegues de la túnica, del rostro, de las manos, de los pies, en esos detalles de las expresiones; por los sarcófagos y jeroglíficos, por esas religiosidad que derivó en una de las culturas más estudiada. Me emocioné al ver los trabajos de joyería, de cerámica, por los tapices, los muebles, por el tallado de la madera en sillas, reclinatorios, puertas, adornos...
Estar en un museo es ver la capacidad del ser humano, la sensibilidad, esa inclinación por lo bello, lo estético, por lo perfecto!!
Y de ahí ir a un lugar completamente diferente: Times Square. Un lugar lleno de luces, de color, de tecnología. Un espacio moderno que convive plácidamente con edificios viejos, de piedra, que tiene por vecinos rascacielos, que se rodea de una calle llena de teatros, carros de comida, artistas callejeros: desde estatuas de la libertad representadas con el más mínimo detalles hasta un naked cowboy con su guitarra sombrero, botas y gafas oscuras...
Ver en ese espacio, una cantidad de personas que se maravilla de ver ese espectáculo, escuchar idiomas distintos; observar vestimentas diferentes; ver como un espacio inerte se llena de vida, de movimiento. Deja de ser un espacio vacío, simple y plano y se torna un lugar de reunión; donde la tecnología de la mano de la arquitectura, del arte, se funden en uno solo para dejar atónito al más escéptico.
Por raro que parezca, esa diferencia, ese abismo que para muchos puede separar un museo de arte y una confluencia de calles es lo que me llamó la atención. Nuestro tiempo da otra cultura y por lo tanto nos presenta otro tipo de arte. Son diferentes en su técnica, pero siguen expresando, siguen asombrando, tienen color, movimiento, intención... Ambos lugares convocan miles de personas. Por distintos que sean, son mecanismos de la expresión humana... tan distintos y tan iguales...
Hoy estuve en sitios en donde me emocioné al darme cuenta de la cantidad de arte que el hombre ha creado a lo largo de los siglos. Desde el antiguo Egipto hasta la modernidad de Times Square.
Recorrí salas y salas en museos que mostraban las maravillas creadas por mentes y manos humanas. Una piedra grabada, una piedra esculpida, un metal forjado, cerámica, madera, vidrio, telas. Manipulados en formas caprichosas de acuerdo a la cultura, a las creencias, a la religión, al tiempo...
Vi trabajos increíbles en metales preciosos combinados con piedras preciosas que asemejan a pequeñas esculturas en artículos de joyería. Encontré pequeños catecismos hechos de madera con las escenas más representantivas de la vida de Jesús, diminutas figuras perfectamente talladas y pintadas, presentadas en bases de madera o de metal...
Vi porcelanas exquisitas representando la vida cotidiana del siglo XVIII y XIX. Encontré no sólo los muebles originales de casas, hoteles, sino hasta la casa misma!!!
Quedé sorprendida de la cantidad de arte que el ser humano a realizado a lo largo del tiempo, de sus historia, pero más aún, me quedo boquiabierta de ver la cantidad de arte encontrado en un solo lugar...
Pude ver parte de la historia del hombre en un edificio, por espacio de unas horas.
Estar en un museo como el MET de NY, es una experiencia inolvidable, encontrar por inicio un edificio imponente con esa escalinata que eleva un edificio que si bien no es de la majestad de otros, impone con sus lineas limpias y sus columnas firmes y perfectas. Entrar en el lobby atestado de gente que va y viene, de las filas de los boletos, del guardarropa, de la fila del baño, del comedor....
Filas interminables de gente que habla distintos idiomas, pero que están ahí por el mismo motivo: ver esa colección de maravillas denominada ARTE.
Si, me emocioné tanto por la colección de armaduras, espadas, sables, yelmos, escudos; como por las pinturas de Velázquez, Van Dyck, Manet, Degas, Reubens, Caravaggio, Pizarro, Murillo; y por las siempre perfectas esculturas griegas y romanas, que aunque les falte alguna pieza, no dejan de maravillarnos por la perfección en los pliegues de la túnica, del rostro, de las manos, de los pies, en esos detalles de las expresiones; por los sarcófagos y jeroglíficos, por esas religiosidad que derivó en una de las culturas más estudiada. Me emocioné al ver los trabajos de joyería, de cerámica, por los tapices, los muebles, por el tallado de la madera en sillas, reclinatorios, puertas, adornos...
Estar en un museo es ver la capacidad del ser humano, la sensibilidad, esa inclinación por lo bello, lo estético, por lo perfecto!!
Y de ahí ir a un lugar completamente diferente: Times Square. Un lugar lleno de luces, de color, de tecnología. Un espacio moderno que convive plácidamente con edificios viejos, de piedra, que tiene por vecinos rascacielos, que se rodea de una calle llena de teatros, carros de comida, artistas callejeros: desde estatuas de la libertad representadas con el más mínimo detalles hasta un naked cowboy con su guitarra sombrero, botas y gafas oscuras...
Ver en ese espacio, una cantidad de personas que se maravilla de ver ese espectáculo, escuchar idiomas distintos; observar vestimentas diferentes; ver como un espacio inerte se llena de vida, de movimiento. Deja de ser un espacio vacío, simple y plano y se torna un lugar de reunión; donde la tecnología de la mano de la arquitectura, del arte, se funden en uno solo para dejar atónito al más escéptico.
Por raro que parezca, esa diferencia, ese abismo que para muchos puede separar un museo de arte y una confluencia de calles es lo que me llamó la atención. Nuestro tiempo da otra cultura y por lo tanto nos presenta otro tipo de arte. Son diferentes en su técnica, pero siguen expresando, siguen asombrando, tienen color, movimiento, intención... Ambos lugares convocan miles de personas. Por distintos que sean, son mecanismos de la expresión humana... tan distintos y tan iguales...
viernes, 5 de octubre de 2012
De mal quedad@s y sus pretextos
Hoy me ronda la cabeza aquellos amigos o personas que tienen fama de mal quedados... De esos todos conocemos por lo menos a uno!!
Si esos amigo@s que diario apuestan y nunca pagan; que enjaretan reuniones, salidas y nunca van; que siempre dicen "te marco en la semana para vernos" y obvio, no lo hacen...
El que apuesta es bastante clásico, diario te orilla a apostar, dinero, la botella, un cartón, una comida, enjareta a dos o tres, promete por el osito bimbo, el gansito marinela y hasta por su chava que esta vez si va a cumplir. Asegura que la vez pasada las cosas no estaban claras pero que esta vez se hará diferente... bla, bla, bla.... y como siempre, no paga.
Y se enoja porque le tiran carrilla, porque es el tema de la siguiente reunión, porque le cobran la apuesta cada que lo ven... Eso si, se enoja, se siente, justifica... pero no paga...
Y los mal quedad@s? esos son otra cosa!!!
Yo tengo una mamá del colegio, que durante 5 años, cada que me ve, es una sonrisa, el abrazo, el cómo estás.... y siempre me dice, "en la semana te hablo para irnos a desayunar".... claro!!! y es fecha que no tiene ni mi número de celular ni el de casa... ahí si solo le sigo la corriente, para que mortificarse
Cuando estábamos chavas y salíamos con algún galán (o galón dependiendo el caso) y la cita terminaba con la frase del monito en cuestión "te hablo para ver que hacemos el fin" era un 80% seguro que esa llamada nunca llegaría a casa... Eso sí, si por cosa del destino, te lo encontrabas por ahí, la lista de pretextos de por que no llamó no se hace esperar.
Esa es otra cosa del mal quedado... ¡Los pretextos!!! Son de un variado y de un absurdo algunos que me hacen pensar si de verdad piensan que les creemos. Esta el que enferma o mata a la abuelita, de repente te das cuenta de que tienen 6 abuelas y 8 abuelos. Está el que siempre le pasa algo en la calle, la llanta, la gasolina, le chocaron, el tráfico, la calle que están arreglando.... El que pone de pretexto al perro, al gato, al hámster (y sabes de antemano que es alérgico y por lo tanto no tiene mascotas) El típico que siempre le echa la culpa a la chamba, como si viviera en la oficina y fuera manda pasarse 18 horas trabajando "apenas si tengo tiempo de comer e ir a descansar..."
Si los pretextos dieran dinero, serían millonarios!!!!
Si, sé que no siempre se puede asistir a todas las invitaciones, a veces uno no tiene planes para un fin de semana y de repente llegan 3 o 4 invitaciones para el mismo día... Tampoco hay que verse desesperado como algunos que insisten en ir a todos sus compromisos aunque pasen más tiempo en el auto que en los lugares. Quejándose de que tienen ootra comida, dos cenas, una fiesta...
No hay que irse a los extremos. Ni ser tan mal quedado ni querer quedar bien con todo mundo o sentirse el socialito que tiene muchos compromisos para un sábado...
Si de plano no te late salir con alguien, mejor ni digas nada. Vamos! Calladito te ves más bonit@. Porque luego alguien te lo va a echar en cara y por supuesto que habrá molestia de tu parte "...No me crees?? en serio!!! te estoy diciendo la verdad!!!" Si, verdad que has repetido una y otra vez cada que quedas mal.
Reconozco que yo también de repente soy mal quedada. Por una u otra razón cuando tengo ganas de una salida, me he quedado con las ganas. Por eso procuro si no estoy segura de poder asistir no asegurar nada. Es mejor para mi, pero sobre todo, por respeto al otro. Aunque a veces se me sale el quedar en algo y es ahí donde quedo mal... muy mal!!!
A mi me han quedado mal muchas veces. Y si, también lo he reclamado y si, se me han sentido!!! Una pasa, dos... bueno, tres ya hay algo raro ahí, de cuatro en adelante, lo más seguro es que te estén dando el avión!!!
Al final, lo reconozco, termino creyendo en la gente, hacerme a la idea de que su pretexto es genuino... Aunque por dentro mi intuición me diga todo lo contrario. Siempre me quedo con esa sensación de que igual cambia, reacciona, y se corrige y me dé la grata sorpresa de cumplir con su palabra...
Eso sí, no espero ni sentada ni con un cafecito!!! faltaba más!! La vida continúa e invitaciones y planes siempre se tendrán. Esperemos que algún día los mal quedados se rediman.... Si no, seguirán siendo tema de conversación, blancos de bromas, carrilla, ejemplos a no seguir.... Se los dejo de tarea: Eres mal quedad@?
Si esos amigo@s que diario apuestan y nunca pagan; que enjaretan reuniones, salidas y nunca van; que siempre dicen "te marco en la semana para vernos" y obvio, no lo hacen...
El que apuesta es bastante clásico, diario te orilla a apostar, dinero, la botella, un cartón, una comida, enjareta a dos o tres, promete por el osito bimbo, el gansito marinela y hasta por su chava que esta vez si va a cumplir. Asegura que la vez pasada las cosas no estaban claras pero que esta vez se hará diferente... bla, bla, bla.... y como siempre, no paga.
Y se enoja porque le tiran carrilla, porque es el tema de la siguiente reunión, porque le cobran la apuesta cada que lo ven... Eso si, se enoja, se siente, justifica... pero no paga...
Y los mal quedad@s? esos son otra cosa!!!
Yo tengo una mamá del colegio, que durante 5 años, cada que me ve, es una sonrisa, el abrazo, el cómo estás.... y siempre me dice, "en la semana te hablo para irnos a desayunar".... claro!!! y es fecha que no tiene ni mi número de celular ni el de casa... ahí si solo le sigo la corriente, para que mortificarse
Cuando estábamos chavas y salíamos con algún galán (o galón dependiendo el caso) y la cita terminaba con la frase del monito en cuestión "te hablo para ver que hacemos el fin" era un 80% seguro que esa llamada nunca llegaría a casa... Eso sí, si por cosa del destino, te lo encontrabas por ahí, la lista de pretextos de por que no llamó no se hace esperar.
Esa es otra cosa del mal quedado... ¡Los pretextos!!! Son de un variado y de un absurdo algunos que me hacen pensar si de verdad piensan que les creemos. Esta el que enferma o mata a la abuelita, de repente te das cuenta de que tienen 6 abuelas y 8 abuelos. Está el que siempre le pasa algo en la calle, la llanta, la gasolina, le chocaron, el tráfico, la calle que están arreglando.... El que pone de pretexto al perro, al gato, al hámster (y sabes de antemano que es alérgico y por lo tanto no tiene mascotas) El típico que siempre le echa la culpa a la chamba, como si viviera en la oficina y fuera manda pasarse 18 horas trabajando "apenas si tengo tiempo de comer e ir a descansar..."
Si los pretextos dieran dinero, serían millonarios!!!!
Si, sé que no siempre se puede asistir a todas las invitaciones, a veces uno no tiene planes para un fin de semana y de repente llegan 3 o 4 invitaciones para el mismo día... Tampoco hay que verse desesperado como algunos que insisten en ir a todos sus compromisos aunque pasen más tiempo en el auto que en los lugares. Quejándose de que tienen ootra comida, dos cenas, una fiesta...
No hay que irse a los extremos. Ni ser tan mal quedado ni querer quedar bien con todo mundo o sentirse el socialito que tiene muchos compromisos para un sábado...
Si de plano no te late salir con alguien, mejor ni digas nada. Vamos! Calladito te ves más bonit@. Porque luego alguien te lo va a echar en cara y por supuesto que habrá molestia de tu parte "...No me crees?? en serio!!! te estoy diciendo la verdad!!!" Si, verdad que has repetido una y otra vez cada que quedas mal.
Reconozco que yo también de repente soy mal quedada. Por una u otra razón cuando tengo ganas de una salida, me he quedado con las ganas. Por eso procuro si no estoy segura de poder asistir no asegurar nada. Es mejor para mi, pero sobre todo, por respeto al otro. Aunque a veces se me sale el quedar en algo y es ahí donde quedo mal... muy mal!!!
A mi me han quedado mal muchas veces. Y si, también lo he reclamado y si, se me han sentido!!! Una pasa, dos... bueno, tres ya hay algo raro ahí, de cuatro en adelante, lo más seguro es que te estén dando el avión!!!
Al final, lo reconozco, termino creyendo en la gente, hacerme a la idea de que su pretexto es genuino... Aunque por dentro mi intuición me diga todo lo contrario. Siempre me quedo con esa sensación de que igual cambia, reacciona, y se corrige y me dé la grata sorpresa de cumplir con su palabra...
Eso sí, no espero ni sentada ni con un cafecito!!! faltaba más!! La vida continúa e invitaciones y planes siempre se tendrán. Esperemos que algún día los mal quedados se rediman.... Si no, seguirán siendo tema de conversación, blancos de bromas, carrilla, ejemplos a no seguir.... Se los dejo de tarea: Eres mal quedad@?
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