Dentro de unos días mi segunda hija cumple sus quince años, ya mis hijas están en una edad en la que empiezan a tomar sus decisiones, a probar poco a poco sus alas a demostrar de que madera están hechas.
He tenido más de dos semanas para reflexionar acerca de lo que son y de lo que me enorgullece de ellas y de mi hijo.
Sé que se me ha criticado demasiado como mujer, como hija, como hermana, como amiga. Sé que se me ha adjetivado de muchas manera y lo triste es que ha sido por gente cercana a mi o a mis hijos. De algunos adjetivos me he reído, de otros me he entristecido y de otros simplemente han hecho que valore a las personas en base a su manera de adjetivarme, de juzgarme y sentenciarme.
No niego que desde el momento de saber que sería madre, los nervios y el miedo me invadía. No quería cometer errores garrafales que perjudicaran al ser que crecía en mi vientre... fueron meses de pedir sabiduría y fortaleza para no cometer los errores que los padres cometemos a veces por ignorancia, a veces por inseguridad e incluso por soberbia de saber que somos padres y eso es sinónimo de "lo sé todo y son perfecto"...
Dios me puso en mis manos a tres seres, a tres almas que guiar y cuidar para él. Que desde el principio significaron tremendo reto, pues me puso en mis manos y en mi inmadurez tres pequeños que me enfrentaron a mis miedos, a mis prejuicios, pero sobre todo a esa inseguridad personal, me ayudaron a enfrentarme a mi misma y darme cuenta de que puedo ser capaz de darme plenamente sin reservas, sin miedos y que puedo ser alguien digno de confianza...
Paso a paso, día a día, aprendí a ser madre. Cierto que cuando sabia de descalificaciones, creía que eran ciertas, que lo estaba haciendo mal, que era un desastre como madre. Al paso del tiempo y ver en lo que cada uno se iba convirtiendo, en ver como se hacían responsables, amables, cariñosos, respetuosos. El ver que entre ellos había amor y no rivalidad; de ver cómo se cuidan entre ellos; que no se ofenden o agreden; ver cómo se apoyan, cómo son cómplices y comparten secretos, deseos, sueños, miedos.... me digo que no fui tan mala como dicen.
Ver como se respetan a sí mismos. Cómo reflejan ante los demás ese amor por ellos, esa seguridad con la que van por la vida, ese carisma, esa inteligencia, pero sobre todo ese apego a su familia, a sus padres, a su casa. Ver cómo cuando alguien les dice algo malo sobre mi o sobre su padre, responden de manera admirable: saben de dónde vienen y de qué clase son sus raíces.
Pero sobre todo, al ver la confianza que me tienen, que puedo compartir con ellos cada espacio de su vida, cada gusto. Que ellos se me acerquen para platicarme desde sus metas hasta sus locuras descabelladas y saber que se sienten seguros, confiados, amados, respetados; veo que hasta el día de hoy mi labor como mamá ha sido la que ellos han necesitado a lo largo de su vida.
El halago mas hermoso aparte de lo que mis hijos son, lo recibí de mi padre el día en que supo de su enfermedad. Pudimos quedarnos solos unas horas y ahí me dijo con esa paz de aquel que tiene sus asuntos en orden, que su trabajo como padre terminaba: al verme y ver a mis hijos, el cómo es mi familia y el modo en que la he creado, cuidado, procurado, le daba la tranquilidad de que su trabajo conmigo terminaba: estaba más que orgulloso de mi desempeño, de mi vocación, de mi vida... de mí. No me pedía nada, pues todo lo que necesitaba y más se lo había dado a lo largo de mi vida.
Y entonces me di cuenta de que siempre habrá gente que hable, cercana o no, personas que por alguna razón prefieren ver lo malo, desacreditar lo bueno que uno tiene o hace, sin importar si es mucho o poco. Y vi que no deben afectarme en lo más mínimo, puesto que la opinión que cuenta es la de mis hijos, la de mi marido... Ellos han apostado por mi todo este tiempo, saben de mis defectos y de mis virtudes. Me valoran por lo bueno que doy, por lo que les doy.
Y tener la plena confianza de Migue, que me deja en mis manos a sus hijos, y que tiene la certeza de que la casa funciona y se encuentra todo en orden y armonía, es más que suficiente para mi.
A unos días de que mi hija cumpla sus quince años, vienen las preguntas de qué se le pude regalar a una persona que te da cada día más de lo que esperabas o imaginabas. Qué darle a los hijos cuando son ellos quienes te dan confianza sonrisas, recuerdos, alegrías, apoyo, amor...
Hijos, gracias por todo, por cada día, por cada risa, por cada lágrima, por cada miedo, por cada sueño. Gracias por enseñarme a amar y a vivir con plenitud, a ser generosa, a ser digna de confianza. Gracias por ser parte de mi vida, pero sobre todo, por permitirme ser parte de la suya....
jueves, 30 de mayo de 2013
lunes, 27 de mayo de 2013
Familia política...
Esta vez escribo de algo que todos padecemos en mayor o menor grado, pero que es difícil hablarlo por los problemas que nos puede acarrear...
Familia política, y hablo de la mía y de la de mi marido, porque sí, también nuestra pareja tiene familia política, no nada más uno. Y lo más curioso es que dejamos hacer y deshacer a los nuestros, pero cuidado con los familiares de mi pareja, lo que hacen ellos es por mal, aunque tengan el mismo comportamiento que mi familia....
Hay de todo en la viña del señor, así como hay familias que ni parecen políticas y los ves en una convivencia y relación sana, unida, respetuosa; también están esas relaciones peligrosas, en las que se manejan con pincitas, ya que cualquier detalle provoca no sólo un mal entendido, sino un pleito en potencia y la consiguiente toma de bando de aquellos que ni invitados o mencionados son, pero se solidarizan para hacer el pleito más grande...
Por qué hay esos problemas?? Sicólogos han expuesto trastornos, miedos, frustraciones de ambos lados para "justificar" las reacciones y los problemas. Para mi, se reduce en una palabra: Respeto. La falta de respeto se derivan en otras cosas.
Falta de respeto al hijo o hija, ya que no se respeta la decisión tomada al elegir su pareja. Por lo tanto se llega a "adjetivar" al yerno o nuera, por la simple razón de que "no es la persona adecuada"... según quién?
Pregunto: acaso los padres entregan a los hij@s un manual, instructivo o reglamento en el que se especifica el tipo de persona con el cuál no sólo pueden relacionarse, sino llegar a formar una familia? No. S pasan la vida diciendo que la persona debe tener valores, educación, aspiraciones, que debe ser solidaria, etc., etc.
Pero si uno encuentra alguien perfecto, resulta que para la familia o es flaco, gordo, prieto, demasiado blanco, muy intelectual, demasiado reventado, tiene risa de demente, con el auto incorrecto, viste como viejito o es hippie.... cualquier detalle es digno de critica y rechazo, sin importar lo que vale esa persona.
Y cuando ya la cosa se formaliza, hay boda o viven juntos, esos detallitos se exageran y todo es malo... mi hij@ merece algo mejor... y es ahí donde inician realmente los problemas. Uno se establece con su pareja y piensa que cuando vea su familia lo genial que es, todo cambiará. Algunas veces si, otras no.
Y los ataque son o muy sutiles o de plano frontales para que entienda el intruso o intrusa lo que se opina en la familia. Y se le exige que debe de cambiar, ganarse a la familia política, que aguante groserías, entromisiones, desplantes, chismes; porque ellos tienen ese derecho... Y cuidado con hacer algún comentario, queja, sugerencia, porque te hacen consejo familiar y dejan muy en claro qué no tienes derecho alguno ya que se te considera intrus@ e indigno de ser parte de tan loable, fina y maravillosa familia.
Falta de respeto al hij@, porque aunque se repita el casado, casa quiere; ahí están invadiendo la casa del hij@ entre semana (pasaba por auí y quise venir a saludarte) y en esa visita salen comentarios inofensivos relacionados a la ubicación y tipo de muebles (si son de precio accesible o el marido es codo o es un muerto de hambre que no puede darle más a mi princesa) revisar sin discreción si está limpia, ordenada, el acomodo de adornos, el baño... haciendo comentarios sarcásticos de aquellos detalles o cosas que no agraden.
O las visitas a la familia política, en las que comentarios referentes a los alimentos no se hacen esperar: "te preparé tu comida favorita, porque sé que si no es aquí no la comes en otro lado", "deja te consiento porque de seguro no lo hacen", "descansa, te veo mal, de seguro ni tiempo de darte una siesta después de comer puedes"... comentarios con tono suave, meloso, de chiqueo, como queriendo ser amable, cómplice....
Falta de respeto a la pareja: porque lo que se compra y se hace en común acuerdo, a la familia no le gusta y claro! hay que culpar al recién llegado, porque uno no educó así a su querubín!! y viene el derecho de los padres de velar por el bienestar de su hij@: "por qué este detergente", "te dije que era mejor una casa, y cerca de nosotros para ayudarte, ya sabes que a ti no se te da mucho eso de estar sol@ y qué mejor que tener a tu madre cerca, para lo que se ofrezca@"; e inicia el interrogatorio de por qué esa marca de mayonesa, jabón, cereal, pasta de dientes, cortinas; pon alfombra, quítala; los muebles son muy oscuros o muy claros; por qué tienes perro o gato y de esa raza, o por qué no tienes; de todo hay un debate, de todo hay un pero...
Falta de respeto a la persona que se elige de pareja. La búsqueda constante de defectos físicos o de errores. Que si muy delga@, o gord@; o si es más alt@ o demasiado baj@; demasiado fashion, demasiado fachos@; que si sus gustos musicales son o muy nacos o si se siente div@ o muy cult@; que si lee, por el tipo de literatura, si no lee es ignorante, superficial o qué se yo; si tiene mucha ropa o zapatos es comprador compulsivo, derrochador de dinero, banal; que si no cocina es desobligada, si cocina nunca lo hará como la suegra; si es ordenad@ ni estamos a gusto no vaya a decir algo porque nos sentamos o caminamos en su pulcritud, si no es ordenad@ pobre de mi bebé viviendo en el caos total....
Y de esos detalles que de seguro para muchos son simples comentarios sin intención y sin afán de nada; empiezan los problemas. Porque el "intrus@" no va a aguantar mucho tiempo sin expresar su opinión o sin aclarar que la familia política es todo menos perfecta. Entonces el pleito será primero con la pareja, la lista de quejas y observaciones y después con su familia. Lo que derivará en una serie de enfrentamientos, dimes y diretes y la declaratoria de guerra.
Porque una cosa es destrozar al otro, tenemos una lista de justificaciones y argumentos que nos los permite. Pero que el otro nos quiera no destrozar, sino señalar nuestros defectos!! cuidado!! peor que herejia!! Ahí si entra la dignidad y el espanto y el desgarro de vestiduras: qué tremenda falta de respeto!!! quién se cree!!!
Ahí si se recuerda que existe el respeto, "somos tu familia, cómo tu espos@ se atreve a decirnos eso?"
Y se le piden explicaciones y disculpas, lo malo es cuando cada miembro de la familia se siente con derecho de exigir esas disculpas. Y si a alguno no le convencen el problema continúa, así que el pleito con uno se transforma en multitudinario.
Ya las reuniones familiares no son agradables, pues la familia política se agrupa en torno de los suyos para hacerle ver al yerno o nuera que están en su contra y esas manifestaciones son diversas: desde las indirectas hasta la grosería directa de no saludarle, o de desalojar una habitación cuando el imperfec@ llega, o de ignorarle en las conversaciones...
Y claro! ponerle adjetivos sin importar quién escuche. Lo peor de todo es cuando ya hay hijos y son ellos quienes terminas escuchando las maravillas que dicen de su papá o mamá, ya sea por boca de los abuelos, tíos o primos que también son enterados de la situación y felicitados cuando hacen alarde de ello.
Por lo tanto ya no importa ni la dignidad ni reputación. No falta el que exagere las situaciones o errores; el que haga de los supuestos realidades; el que en el chisme le ponga de su cosecha malas intenciones; quién no sólo invente, sino que implique a personas fuera de la familia haciendo el pleito más grande, ocasionando confrontaciones, fracturas e incluso el alejamiento permanente.
Falta de respeto cuando la suegra pide detalles de lo que ocurre en casa de su hij@ a terceras personas: vecinos, la señora del aseo, empleados, amigos, etc. Y no solo se conforman con saber qué ocurre, sino que tienen la bella ocurrencia de estar cuestionando a la pareja de su hij@ al respecto: si salió todo el día, quién hizo de comer, quién fue por los niños a la escuela; si salió de compras, qué compró, por qué gastó; si tiene visitas, quién era, por qué los recibe sin que su hij@ esté en casa. Y se justifican argumentando de que su hijo se mata todo el día trabajando para que la nuera esté de floja, de socialita o de compras todo el día sin pensar en lo que su marido le da.... Como me dijo una amiga: pero ni protesta cuando se le da un regalo caro, o si se le presta una fuerte cantidad de dinero a otro de sus hijos (dinero que se sabe termina como regalo y no se vuelve a ver) Y no conforme con eso, tiene la "amabilidad" de poner al tanto de esa conducta más que vergonzosa al resto de su familia...
Falta de respeto al hij@, cuando minimizan la calidad de persona, intelecto, valores, moral, capacidad de la pareja. Y ridiculizan o se burlan de los errores de habla, o de escritura, o de protocolo. La frase más común es "pobre diabl@". No da una! Tan educado y propio que es el hij@ para que salga con un@ nacarand@ en potencia!!! Y lo peor es que no está calificado para educar a mis nietos!!! Y vienen las "sugerencias" inocentes, de buena fe. Nada de regañar hijos delante de los suegros porque o termina siendo uno muy duro (Atila era más razonable) o demasiado blando (más barco que el Titanic). En el face publicaron una frase "suegra no me diga como educar a mis hijos, vivo con uno suyo y crea que hay mucho que reclamar". Nadie es perfecto, sólo los suegros! Y más tratándose de poner en evidencia al incompetente con quien mi hij@ formó una familia.
Y cuando esa declaratoria de guerra se da ya no hay vuelta atrás. Unos y otros se enfrentan para demostrarle al hij@ y pareja que el otro es el malo. Que uno es el bueno y lo único que hace es abrirle los ojos del tremendo error que es tener a esa clase de gente en su vida.... Convirtiendo los pleitos de la familia en pleitos de pareja.
Y qué hacer? Ahí si está difícil. Porque lo primero es saber si la pareja está dispuesta a poner limites con su familia. Si no, los problemas continuarán y lo que queda por hacer es simplemente poner uno distancia con la familia política y no tener mucha interacción con ellos.
Otra amiga me decía que se llevaría a vivir con ellos a su mamá para que su marido viera lo que ella padece cada que va con su suegra! Medida radical, pero a veces es necesario que el otro se ponga en los zapatos de su pareja. Que se dé cuenta de que la cosa no es broma ni inocente. De que llega un punto que los comentarios, acciones, diferencias son tantas y tan fuertes que no es posible tener una relación así.
Lo peor del caso es cuando la pareja termina perdiendo el respeto por la familia política, cuando ya ni por el hecho de ser la familia del espos@ e hij@s se les tiene el mínimo de consideración. En ese punto ya es casi imposible cambiar criterios, sanar heridas, buscar reestablecer una buena relación, no por uno, sino por los que se quedan en medio del fuego cruzado.
Recordemos que no solo nosotros tenemos, cargamos o sufrimos una familia política. También nuestra pareja la tiene y lo que no nos gusta que nos digan o hagan sus familiares, de igual manera aplica para los nuestros. No se vale criticar las acciones de la familia política, cuando permitimos que nuestra madre, padre, hermanos, primos, se entrometan, critiquen, opinen, decidan argumentando que sus intenciones son más buenas que el pan...
Tampoco se vale que por el hecho de sentirse "apestado, relegado, rechazado" por la familia política, se sienta uno con derecho de insultarles o agredirles. El hecho de no tener el respeto del otro, no significa que debamos perderlo por nosotros mismos.
Si queda entendido que pareja es de dos. Que familia es la que formas con tu pareja e hijos; van de gane. Los demás, como ver llover y sin mojarse.Enseñarles a respetar nuestras decisiones, a nuestra pareja, nuestros conflictos, nuestros errores, nuestros fracasos, nuestra vida... Porque con quien decidimos seguir nuestro camino no fue con papá o mamá, ni con la hermana del alma o el hermano entrañable. Fue con ese desconocid@ que se cruzó en nuestro camino y decidió ayudarnos a construir el resto del mismo cueste lo que cueste y sentarnos en la vejez a admirar lo recorrido, lo construido... lo vivido.
Y porque mañana seremos suegros... y la felicidad de nuestros hijos depende también del respeto que les demos como personas, a su pareja, a sus decisiones, a sus anhelos, a sus metas... no es fácil, es cierto, pero si uno no quiere repetir historias, aprendamos de ellas. Quizá ya no se puede componer la relación con la familia política, pero podemos ser una respetuosa familia política...
Familia política, y hablo de la mía y de la de mi marido, porque sí, también nuestra pareja tiene familia política, no nada más uno. Y lo más curioso es que dejamos hacer y deshacer a los nuestros, pero cuidado con los familiares de mi pareja, lo que hacen ellos es por mal, aunque tengan el mismo comportamiento que mi familia....
Hay de todo en la viña del señor, así como hay familias que ni parecen políticas y los ves en una convivencia y relación sana, unida, respetuosa; también están esas relaciones peligrosas, en las que se manejan con pincitas, ya que cualquier detalle provoca no sólo un mal entendido, sino un pleito en potencia y la consiguiente toma de bando de aquellos que ni invitados o mencionados son, pero se solidarizan para hacer el pleito más grande...
Por qué hay esos problemas?? Sicólogos han expuesto trastornos, miedos, frustraciones de ambos lados para "justificar" las reacciones y los problemas. Para mi, se reduce en una palabra: Respeto. La falta de respeto se derivan en otras cosas.
Falta de respeto al hijo o hija, ya que no se respeta la decisión tomada al elegir su pareja. Por lo tanto se llega a "adjetivar" al yerno o nuera, por la simple razón de que "no es la persona adecuada"... según quién?
Pregunto: acaso los padres entregan a los hij@s un manual, instructivo o reglamento en el que se especifica el tipo de persona con el cuál no sólo pueden relacionarse, sino llegar a formar una familia? No. S pasan la vida diciendo que la persona debe tener valores, educación, aspiraciones, que debe ser solidaria, etc., etc.
Pero si uno encuentra alguien perfecto, resulta que para la familia o es flaco, gordo, prieto, demasiado blanco, muy intelectual, demasiado reventado, tiene risa de demente, con el auto incorrecto, viste como viejito o es hippie.... cualquier detalle es digno de critica y rechazo, sin importar lo que vale esa persona.
Y cuando ya la cosa se formaliza, hay boda o viven juntos, esos detallitos se exageran y todo es malo... mi hij@ merece algo mejor... y es ahí donde inician realmente los problemas. Uno se establece con su pareja y piensa que cuando vea su familia lo genial que es, todo cambiará. Algunas veces si, otras no.
Y los ataque son o muy sutiles o de plano frontales para que entienda el intruso o intrusa lo que se opina en la familia. Y se le exige que debe de cambiar, ganarse a la familia política, que aguante groserías, entromisiones, desplantes, chismes; porque ellos tienen ese derecho... Y cuidado con hacer algún comentario, queja, sugerencia, porque te hacen consejo familiar y dejan muy en claro qué no tienes derecho alguno ya que se te considera intrus@ e indigno de ser parte de tan loable, fina y maravillosa familia.
Falta de respeto al hij@, porque aunque se repita el casado, casa quiere; ahí están invadiendo la casa del hij@ entre semana (pasaba por auí y quise venir a saludarte) y en esa visita salen comentarios inofensivos relacionados a la ubicación y tipo de muebles (si son de precio accesible o el marido es codo o es un muerto de hambre que no puede darle más a mi princesa) revisar sin discreción si está limpia, ordenada, el acomodo de adornos, el baño... haciendo comentarios sarcásticos de aquellos detalles o cosas que no agraden.
O las visitas a la familia política, en las que comentarios referentes a los alimentos no se hacen esperar: "te preparé tu comida favorita, porque sé que si no es aquí no la comes en otro lado", "deja te consiento porque de seguro no lo hacen", "descansa, te veo mal, de seguro ni tiempo de darte una siesta después de comer puedes"... comentarios con tono suave, meloso, de chiqueo, como queriendo ser amable, cómplice....
Falta de respeto a la pareja: porque lo que se compra y se hace en común acuerdo, a la familia no le gusta y claro! hay que culpar al recién llegado, porque uno no educó así a su querubín!! y viene el derecho de los padres de velar por el bienestar de su hij@: "por qué este detergente", "te dije que era mejor una casa, y cerca de nosotros para ayudarte, ya sabes que a ti no se te da mucho eso de estar sol@ y qué mejor que tener a tu madre cerca, para lo que se ofrezca@"; e inicia el interrogatorio de por qué esa marca de mayonesa, jabón, cereal, pasta de dientes, cortinas; pon alfombra, quítala; los muebles son muy oscuros o muy claros; por qué tienes perro o gato y de esa raza, o por qué no tienes; de todo hay un debate, de todo hay un pero...
Falta de respeto a la persona que se elige de pareja. La búsqueda constante de defectos físicos o de errores. Que si muy delga@, o gord@; o si es más alt@ o demasiado baj@; demasiado fashion, demasiado fachos@; que si sus gustos musicales son o muy nacos o si se siente div@ o muy cult@; que si lee, por el tipo de literatura, si no lee es ignorante, superficial o qué se yo; si tiene mucha ropa o zapatos es comprador compulsivo, derrochador de dinero, banal; que si no cocina es desobligada, si cocina nunca lo hará como la suegra; si es ordenad@ ni estamos a gusto no vaya a decir algo porque nos sentamos o caminamos en su pulcritud, si no es ordenad@ pobre de mi bebé viviendo en el caos total....
Y de esos detalles que de seguro para muchos son simples comentarios sin intención y sin afán de nada; empiezan los problemas. Porque el "intrus@" no va a aguantar mucho tiempo sin expresar su opinión o sin aclarar que la familia política es todo menos perfecta. Entonces el pleito será primero con la pareja, la lista de quejas y observaciones y después con su familia. Lo que derivará en una serie de enfrentamientos, dimes y diretes y la declaratoria de guerra.
Porque una cosa es destrozar al otro, tenemos una lista de justificaciones y argumentos que nos los permite. Pero que el otro nos quiera no destrozar, sino señalar nuestros defectos!! cuidado!! peor que herejia!! Ahí si entra la dignidad y el espanto y el desgarro de vestiduras: qué tremenda falta de respeto!!! quién se cree!!!
Ahí si se recuerda que existe el respeto, "somos tu familia, cómo tu espos@ se atreve a decirnos eso?"
Y se le piden explicaciones y disculpas, lo malo es cuando cada miembro de la familia se siente con derecho de exigir esas disculpas. Y si a alguno no le convencen el problema continúa, así que el pleito con uno se transforma en multitudinario.
Ya las reuniones familiares no son agradables, pues la familia política se agrupa en torno de los suyos para hacerle ver al yerno o nuera que están en su contra y esas manifestaciones son diversas: desde las indirectas hasta la grosería directa de no saludarle, o de desalojar una habitación cuando el imperfec@ llega, o de ignorarle en las conversaciones...
Y claro! ponerle adjetivos sin importar quién escuche. Lo peor de todo es cuando ya hay hijos y son ellos quienes terminas escuchando las maravillas que dicen de su papá o mamá, ya sea por boca de los abuelos, tíos o primos que también son enterados de la situación y felicitados cuando hacen alarde de ello.
Por lo tanto ya no importa ni la dignidad ni reputación. No falta el que exagere las situaciones o errores; el que haga de los supuestos realidades; el que en el chisme le ponga de su cosecha malas intenciones; quién no sólo invente, sino que implique a personas fuera de la familia haciendo el pleito más grande, ocasionando confrontaciones, fracturas e incluso el alejamiento permanente.
Falta de respeto cuando la suegra pide detalles de lo que ocurre en casa de su hij@ a terceras personas: vecinos, la señora del aseo, empleados, amigos, etc. Y no solo se conforman con saber qué ocurre, sino que tienen la bella ocurrencia de estar cuestionando a la pareja de su hij@ al respecto: si salió todo el día, quién hizo de comer, quién fue por los niños a la escuela; si salió de compras, qué compró, por qué gastó; si tiene visitas, quién era, por qué los recibe sin que su hij@ esté en casa. Y se justifican argumentando de que su hijo se mata todo el día trabajando para que la nuera esté de floja, de socialita o de compras todo el día sin pensar en lo que su marido le da.... Como me dijo una amiga: pero ni protesta cuando se le da un regalo caro, o si se le presta una fuerte cantidad de dinero a otro de sus hijos (dinero que se sabe termina como regalo y no se vuelve a ver) Y no conforme con eso, tiene la "amabilidad" de poner al tanto de esa conducta más que vergonzosa al resto de su familia...
Falta de respeto al hij@, cuando minimizan la calidad de persona, intelecto, valores, moral, capacidad de la pareja. Y ridiculizan o se burlan de los errores de habla, o de escritura, o de protocolo. La frase más común es "pobre diabl@". No da una! Tan educado y propio que es el hij@ para que salga con un@ nacarand@ en potencia!!! Y lo peor es que no está calificado para educar a mis nietos!!! Y vienen las "sugerencias" inocentes, de buena fe. Nada de regañar hijos delante de los suegros porque o termina siendo uno muy duro (Atila era más razonable) o demasiado blando (más barco que el Titanic). En el face publicaron una frase "suegra no me diga como educar a mis hijos, vivo con uno suyo y crea que hay mucho que reclamar". Nadie es perfecto, sólo los suegros! Y más tratándose de poner en evidencia al incompetente con quien mi hij@ formó una familia.
Y cuando esa declaratoria de guerra se da ya no hay vuelta atrás. Unos y otros se enfrentan para demostrarle al hij@ y pareja que el otro es el malo. Que uno es el bueno y lo único que hace es abrirle los ojos del tremendo error que es tener a esa clase de gente en su vida.... Convirtiendo los pleitos de la familia en pleitos de pareja.
Y qué hacer? Ahí si está difícil. Porque lo primero es saber si la pareja está dispuesta a poner limites con su familia. Si no, los problemas continuarán y lo que queda por hacer es simplemente poner uno distancia con la familia política y no tener mucha interacción con ellos.
Otra amiga me decía que se llevaría a vivir con ellos a su mamá para que su marido viera lo que ella padece cada que va con su suegra! Medida radical, pero a veces es necesario que el otro se ponga en los zapatos de su pareja. Que se dé cuenta de que la cosa no es broma ni inocente. De que llega un punto que los comentarios, acciones, diferencias son tantas y tan fuertes que no es posible tener una relación así.
Lo peor del caso es cuando la pareja termina perdiendo el respeto por la familia política, cuando ya ni por el hecho de ser la familia del espos@ e hij@s se les tiene el mínimo de consideración. En ese punto ya es casi imposible cambiar criterios, sanar heridas, buscar reestablecer una buena relación, no por uno, sino por los que se quedan en medio del fuego cruzado.
Recordemos que no solo nosotros tenemos, cargamos o sufrimos una familia política. También nuestra pareja la tiene y lo que no nos gusta que nos digan o hagan sus familiares, de igual manera aplica para los nuestros. No se vale criticar las acciones de la familia política, cuando permitimos que nuestra madre, padre, hermanos, primos, se entrometan, critiquen, opinen, decidan argumentando que sus intenciones son más buenas que el pan...
Tampoco se vale que por el hecho de sentirse "apestado, relegado, rechazado" por la familia política, se sienta uno con derecho de insultarles o agredirles. El hecho de no tener el respeto del otro, no significa que debamos perderlo por nosotros mismos.
Si queda entendido que pareja es de dos. Que familia es la que formas con tu pareja e hijos; van de gane. Los demás, como ver llover y sin mojarse.Enseñarles a respetar nuestras decisiones, a nuestra pareja, nuestros conflictos, nuestros errores, nuestros fracasos, nuestra vida... Porque con quien decidimos seguir nuestro camino no fue con papá o mamá, ni con la hermana del alma o el hermano entrañable. Fue con ese desconocid@ que se cruzó en nuestro camino y decidió ayudarnos a construir el resto del mismo cueste lo que cueste y sentarnos en la vejez a admirar lo recorrido, lo construido... lo vivido.
Y porque mañana seremos suegros... y la felicidad de nuestros hijos depende también del respeto que les demos como personas, a su pareja, a sus decisiones, a sus anhelos, a sus metas... no es fácil, es cierto, pero si uno no quiere repetir historias, aprendamos de ellas. Quizá ya no se puede componer la relación con la familia política, pero podemos ser una respetuosa familia política...
lunes, 20 de mayo de 2013
Del tráfico y los conductores....
Vaya semanitas que hemos tenido, con el calor en aumento, las ganas de los hijos por ya salir de vacaciones, la visión de que no hay más puentes hasta el fin de curso escolar nos tienen como aletargados.
Y no sé si eso tenga algún efecto en los que circulan en sus flamantes automóviles por nuestra acalorada ciudad, ya que parece que andan en automático, con las ganas de que las calles estén vacías, los semáforos en perfecta sincronía, y sin tener percance alguno para poder llegar rápido y bien a sus destinos.
Lo anterior lo señalo por el comportamiento no de algunos, sino de muchos. Esa tremenda desesperación por avanzar en el momento en que el semáforo cambia de luz, no importa si hay 1, 5, 10 o más vehículos delante de uno; y la mejor manera de expresar nuestra necesidad es utilizando de manera insistente el claxon... traigo prisa, muévase, tortugas, ya está en verde, no avanzo, qué les pasa?
Será por el clima, la calor, los planetas que cada día hay más personas dispuestas a circular por las calles pesele a quien le pese, péguele a quién le pegue; sí, al estilo de voy derecho y no me quito, el golpe avisa...
Los tipos de automovilistas que me encuentro traté de agruparlos, para no extenderme mucho ni para iniciar un debate en si la mujer o el hombre son los malos en eso de la manejada o los mejores violando el reglamento de tránsito o los más marrulleros... Simplemente es una selección para hacer más ágil e ilustrativo este blogg.
1ro. Están las doñas que llevan a sus encantadores retoños al colegio... Virgen Santa, no voy a describir peinados, atuendos, gestos... no. Eso será tema aparte. Hoy me centraré en los modos de manejar...
Señora, mamacitas, seños, doñitas... ir a llevar o a recoger a sus pequeñuelos al colegio no les da derecho de vía. No se pueden estacionar en doble o tercera fila... y ¡menos! bajarse del auto o camioneta para sacar al condenado chiquillo del colegio, porque "de seguro se quedó jugando y no escuchó a la miss que ya estoy aquí... no me tardo" y sin más ahí deja su armatoste a mitad de la calle, y su "no me tardo" son 10 minutos "ay qué pena!!! es que aproveché que estaba la miss directora y pues le traté un asuntito, que pena!!".ajá... Y es la misma señora encantadora que cuando quien hace eso es la de adelante, presume a todo lo que da la potencia del claxón... con tonaditas y toda la cosa... "es que no hay que ser, una también trae prisa, no piensan en los demás... qué bárbara" ajá, Y llegando al portón vuelta a lo mismo "no me tardo, de seguro no escuchó a la miss.... bla, bla, bla... Y claro!! la fila de autos es larga, atorones en esquinas, semáforos... pero qué tráfico insoportable Dios Mío!!
Si, soy madre de familia, si voy por mis retoños al colegio. No, no me paro en segunda fila, no estorbo, no pongo risa de Miss México al ser descalificada para que no me digan nada... Y no, no encuentro justificación para hacerlo.... porque no la hay.
2do.,. Esa linda manía de tomar una glorieta... ahhh las glorietas... y pegarse en automático al carril izquierdo, para tomar la primer salida a la derecha así como vas, sin fijarte, sin bajar velocidad... que los demás frenen, me esquiven... voy derecho y no me quito!!!
3ro., Hablando de los cambios de carril imprevistos qué tal aquellos que para dar vuelta a la derecha, se pasan al carril izquierdo, porque está más sólo... o viceversa con la consecuencia de detener a los demás hasta que alguien le de paso al "ocurrente". O cuando van a incorporarse a alguna avenida y está una fila de autos en la bayoneta para incorporase, y el "inteligente" se brinca esa fila e intenta meterse a la brava... deteniendo tanto a los que quieren ingresar a la avenida, como los que circulan por el otro carril...
4to. Los maravillosos choferes de transporte público: el que no está jugando carreritas, está parado en la esquina haciendo tiempo para que se junte pasaje; o se cambia de carril para pasar a los que están subiéndolo, sin importar que bloqueen la calle o la avenida; o circulan como si fueran autos de carrera y más en el periférico o van al pasito, porque ese día el chofer trae a su noviecita santa y quiere aprovechar el viaje para platicar con ella...
5to., Los indecisos, si, aquellos que van a mitad de la avenida, porque no se deciden que carril tomar, y para colmo van a vuelta de rueda... obvio, deteniendo la fluidez de la arteria porque no lo puedes pasar por ningún lado...
6to. Los perdidos: aquellos que van buscando una dirección y van leeeennntos, sin poner las intermitentes y frenan de golpe cada 5 metros... y cuando por fin encuentran la dirección se paran a mitad de la calle para que se bajen sus acompañantes y no falta la seño que se queda platicando con el chofer...
7mo. Lo motociclistas, sobre todo los repartidores, que traen sus motitos con sonido de mosquito ecualizado y se meten entre carriles con el riesgo de que si algún automovilista no lo ve y cambia de carril se lo lleve de corbata. Que son también los temerarios, porque se pasan lucen en rojo, circulan en sentido contrario, se suben a los camellones... una lindura de jovencitos...
8vo. Los que manejan camiones repartidores o de algún servicio (basura, gas, pipa de agua) sueños y amos de callas, cocheras, esquinas... que igual se detienen en una avenida transitada que en una callecita sin importarles los que vienen atrás. Y dijera uno, son pequeños, no, entre más grande el camión más grande la prepotencia y el estorbo... al fin y al cabo la mayoría son de compañías trasnacionales y para ellos eso significa "hago lo que quiero" quién no se ha encontrado al camión de la refresquera tapando calle, su cochera, parado en la esquina bloqueando la visibilidad...
9no. Los maravillosos, inteligentes y buenos ciudadanos que se estacionan en línea amarilla, avenidas, esquinas... eso si, con sus intermitentes para que los veas a distancia. Y en hora pico hacen que las avenidas sean más lentas por la obligada reducción de carriles y cuidadito con decirles algo, porque se indignan, enojan y hasta sale uno insultado por tratar de quitarles SU calle...
10mo. Patrullas, si los que debiesen ser guardianes del orden y lo único que provocan es desorden al tambíen no respetar el reglamento de tránsito... ellos, tan lindos los patrulleros que piensan que por ser parte del gobierno pueden pasar por alto la normatividad y o tienen empacho en dejar mal estacionada la patrulla para ir a desayunar sus taquitos o para echar el cotorreo con el capi que esta ahi enfrente "es el jefe"...
11vo. Aquellos que "avientan" el auto, "echan lámina", si, esos que al circular pareciera que los demás vehículos son invisibles y por lo tanto se cambian de carril sin espejear... si, hay dos espejitos a los lados del carro. No, no son adornos ni son para que la copiloto vaya admirándose o se ayude para maquillar... son para ver los autos de los lados y tener la precaución al cambiar de carril....
12vo. Mujeres maquillándose... reconozco que yo lo hago cuando me toca luz roja. Pero aquellas que van manejando al mismo tiempo que se aplican el delineador, rimel, labial.... por favor!!! peligro al volante.
13vo. Los importante que tienen la imperiosa necesidad de manejar y hablar por el celular... si tienes el iphone, puedes pagar un manos libre... ni atención ponen, se pasan señales de alto, luces rojas, dan vuelta donde no deben, cambian de carril sin fijarse... nos dan el plus de adrenalina al circular...
14vo. Los conductores de autos de lujo... parece que la publicidad de éste tipo de autos se llama prepotencia. Si esos que por traer un BMW, Mercedes Cadillac, Lincoln piensan que las leyes son para los demás y por lo tanto hacen de las calles su territorio y por lo tanto circulan a su gusto...
Si me falta algún tipo de conductores, agrégenlo a la lista por favor...
Nos quejamos de la cantidad de autos circulando, de lo lento de las vías... de lo ineficientes de los semáforos... Pero no nos quejamos de nuestros pésimos hábitos al conducir.
Si realmente respetáramos los reglamentos, al prójimo, la cosa sería diferente.
Todos tenemos prisa, todos queremos llegar a tiempo a nuestro destino. todos queremos trasladarnos rápido y sin contratiempo... y todos salimos a la misma hora a querer imponernos, o porque mi carro es más lujoso, más grande, más caro...porque mi asunto es urgente, porque son mis hijos, es mi trabajo...
Siempre hay un pretexto para violar el reglamento, Cuando pondremos pretextos para seguirlo???
Ah y cualquier semejanza con algún semejante... es pura casualidad o me lo topé en el camino!!!
Y no sé si eso tenga algún efecto en los que circulan en sus flamantes automóviles por nuestra acalorada ciudad, ya que parece que andan en automático, con las ganas de que las calles estén vacías, los semáforos en perfecta sincronía, y sin tener percance alguno para poder llegar rápido y bien a sus destinos.
Lo anterior lo señalo por el comportamiento no de algunos, sino de muchos. Esa tremenda desesperación por avanzar en el momento en que el semáforo cambia de luz, no importa si hay 1, 5, 10 o más vehículos delante de uno; y la mejor manera de expresar nuestra necesidad es utilizando de manera insistente el claxon... traigo prisa, muévase, tortugas, ya está en verde, no avanzo, qué les pasa?
Será por el clima, la calor, los planetas que cada día hay más personas dispuestas a circular por las calles pesele a quien le pese, péguele a quién le pegue; sí, al estilo de voy derecho y no me quito, el golpe avisa...
Los tipos de automovilistas que me encuentro traté de agruparlos, para no extenderme mucho ni para iniciar un debate en si la mujer o el hombre son los malos en eso de la manejada o los mejores violando el reglamento de tránsito o los más marrulleros... Simplemente es una selección para hacer más ágil e ilustrativo este blogg.
1ro. Están las doñas que llevan a sus encantadores retoños al colegio... Virgen Santa, no voy a describir peinados, atuendos, gestos... no. Eso será tema aparte. Hoy me centraré en los modos de manejar...
Señora, mamacitas, seños, doñitas... ir a llevar o a recoger a sus pequeñuelos al colegio no les da derecho de vía. No se pueden estacionar en doble o tercera fila... y ¡menos! bajarse del auto o camioneta para sacar al condenado chiquillo del colegio, porque "de seguro se quedó jugando y no escuchó a la miss que ya estoy aquí... no me tardo" y sin más ahí deja su armatoste a mitad de la calle, y su "no me tardo" son 10 minutos "ay qué pena!!! es que aproveché que estaba la miss directora y pues le traté un asuntito, que pena!!".ajá... Y es la misma señora encantadora que cuando quien hace eso es la de adelante, presume a todo lo que da la potencia del claxón... con tonaditas y toda la cosa... "es que no hay que ser, una también trae prisa, no piensan en los demás... qué bárbara" ajá, Y llegando al portón vuelta a lo mismo "no me tardo, de seguro no escuchó a la miss.... bla, bla, bla... Y claro!! la fila de autos es larga, atorones en esquinas, semáforos... pero qué tráfico insoportable Dios Mío!!
Si, soy madre de familia, si voy por mis retoños al colegio. No, no me paro en segunda fila, no estorbo, no pongo risa de Miss México al ser descalificada para que no me digan nada... Y no, no encuentro justificación para hacerlo.... porque no la hay.
2do.,. Esa linda manía de tomar una glorieta... ahhh las glorietas... y pegarse en automático al carril izquierdo, para tomar la primer salida a la derecha así como vas, sin fijarte, sin bajar velocidad... que los demás frenen, me esquiven... voy derecho y no me quito!!!
3ro., Hablando de los cambios de carril imprevistos qué tal aquellos que para dar vuelta a la derecha, se pasan al carril izquierdo, porque está más sólo... o viceversa con la consecuencia de detener a los demás hasta que alguien le de paso al "ocurrente". O cuando van a incorporarse a alguna avenida y está una fila de autos en la bayoneta para incorporase, y el "inteligente" se brinca esa fila e intenta meterse a la brava... deteniendo tanto a los que quieren ingresar a la avenida, como los que circulan por el otro carril...
4to. Los maravillosos choferes de transporte público: el que no está jugando carreritas, está parado en la esquina haciendo tiempo para que se junte pasaje; o se cambia de carril para pasar a los que están subiéndolo, sin importar que bloqueen la calle o la avenida; o circulan como si fueran autos de carrera y más en el periférico o van al pasito, porque ese día el chofer trae a su noviecita santa y quiere aprovechar el viaje para platicar con ella...
5to., Los indecisos, si, aquellos que van a mitad de la avenida, porque no se deciden que carril tomar, y para colmo van a vuelta de rueda... obvio, deteniendo la fluidez de la arteria porque no lo puedes pasar por ningún lado...
6to. Los perdidos: aquellos que van buscando una dirección y van leeeennntos, sin poner las intermitentes y frenan de golpe cada 5 metros... y cuando por fin encuentran la dirección se paran a mitad de la calle para que se bajen sus acompañantes y no falta la seño que se queda platicando con el chofer...
7mo. Lo motociclistas, sobre todo los repartidores, que traen sus motitos con sonido de mosquito ecualizado y se meten entre carriles con el riesgo de que si algún automovilista no lo ve y cambia de carril se lo lleve de corbata. Que son también los temerarios, porque se pasan lucen en rojo, circulan en sentido contrario, se suben a los camellones... una lindura de jovencitos...
8vo. Los que manejan camiones repartidores o de algún servicio (basura, gas, pipa de agua) sueños y amos de callas, cocheras, esquinas... que igual se detienen en una avenida transitada que en una callecita sin importarles los que vienen atrás. Y dijera uno, son pequeños, no, entre más grande el camión más grande la prepotencia y el estorbo... al fin y al cabo la mayoría son de compañías trasnacionales y para ellos eso significa "hago lo que quiero" quién no se ha encontrado al camión de la refresquera tapando calle, su cochera, parado en la esquina bloqueando la visibilidad...
9no. Los maravillosos, inteligentes y buenos ciudadanos que se estacionan en línea amarilla, avenidas, esquinas... eso si, con sus intermitentes para que los veas a distancia. Y en hora pico hacen que las avenidas sean más lentas por la obligada reducción de carriles y cuidadito con decirles algo, porque se indignan, enojan y hasta sale uno insultado por tratar de quitarles SU calle...
10mo. Patrullas, si los que debiesen ser guardianes del orden y lo único que provocan es desorden al tambíen no respetar el reglamento de tránsito... ellos, tan lindos los patrulleros que piensan que por ser parte del gobierno pueden pasar por alto la normatividad y o tienen empacho en dejar mal estacionada la patrulla para ir a desayunar sus taquitos o para echar el cotorreo con el capi que esta ahi enfrente "es el jefe"...
11vo. Aquellos que "avientan" el auto, "echan lámina", si, esos que al circular pareciera que los demás vehículos son invisibles y por lo tanto se cambian de carril sin espejear... si, hay dos espejitos a los lados del carro. No, no son adornos ni son para que la copiloto vaya admirándose o se ayude para maquillar... son para ver los autos de los lados y tener la precaución al cambiar de carril....
12vo. Mujeres maquillándose... reconozco que yo lo hago cuando me toca luz roja. Pero aquellas que van manejando al mismo tiempo que se aplican el delineador, rimel, labial.... por favor!!! peligro al volante.
13vo. Los importante que tienen la imperiosa necesidad de manejar y hablar por el celular... si tienes el iphone, puedes pagar un manos libre... ni atención ponen, se pasan señales de alto, luces rojas, dan vuelta donde no deben, cambian de carril sin fijarse... nos dan el plus de adrenalina al circular...
14vo. Los conductores de autos de lujo... parece que la publicidad de éste tipo de autos se llama prepotencia. Si esos que por traer un BMW, Mercedes Cadillac, Lincoln piensan que las leyes son para los demás y por lo tanto hacen de las calles su territorio y por lo tanto circulan a su gusto...
Si me falta algún tipo de conductores, agrégenlo a la lista por favor...
Nos quejamos de la cantidad de autos circulando, de lo lento de las vías... de lo ineficientes de los semáforos... Pero no nos quejamos de nuestros pésimos hábitos al conducir.
Si realmente respetáramos los reglamentos, al prójimo, la cosa sería diferente.
Todos tenemos prisa, todos queremos llegar a tiempo a nuestro destino. todos queremos trasladarnos rápido y sin contratiempo... y todos salimos a la misma hora a querer imponernos, o porque mi carro es más lujoso, más grande, más caro...porque mi asunto es urgente, porque son mis hijos, es mi trabajo...
Siempre hay un pretexto para violar el reglamento, Cuando pondremos pretextos para seguirlo???
Ah y cualquier semejanza con algún semejante... es pura casualidad o me lo topé en el camino!!!
martes, 14 de mayo de 2013
De mujer a mujer.....
Recién pasó el 10 de Mayo... día de la madre... nos llenamos por semanas de "maravillosa" publicidad y mercadotecnia con ideas fabulosas para ese día: los clásicos electrodomésticos, muebles, restaurantes, ropa, zapatos, celulares... todo para mamá...
Me pregunto si alguna de las millones de madres que poblamos este mundo tenemos real conciencia de lo que esto significa: ser madre, ser mujer... y si se nos ha prendido el foquito para transmitirlo a nuestr@s hij@os...
Si tenemos idea de lo que hay en nuestras manos....
Y no me refiero sólo a la familia: esposo, hijos... no, sino a nosotras mismas
Me refiero a nuestro cuerpo, a nuestra vida... lo que hacemos con eso, o no hacemos
Es curioso como cambia nuestra percepción con un pequeño sustito...
Un análisis, un estudio, un resultado...
Y entonces una se pone a reflexionar lo que ha hecho todos estos años por uno mismo...
La respuesta no es la correcta...
Desde pequeñas nos enseñan que la mujer debe de estar linda siempre: arreglada, femenina...
Nos inculcan a peinarnos, maquillarnos, a la coquetería....
Reconozco que mi madre ahí le medio falló conmigo, no me gustan las faldas, ni vestidos, no me maquillo por las alergias, prefiero los jeans... mi cabello recogido, mi cara al natural... o sea que no soy un estereotipo de feminidad.... jejejejejeje
Y desde pequeñas aprendemos a sorprendernos de aquellas como yo, que no siguen esas reglas, ese estereotipo de la mujer ideal: una muñequita!!! No tengo nada en contra de aquellas que dedican tiempo a su arreglo personal, no es crítica...
Lo que no nos enseñan de pequeñas y aquí es a donde voy, es a nuestro cuidado corporal. fuera de menjurjes que untarnos o tomarnos para tener el cabello, piel, uñas divinas y de comercial. No hay un manual que nos diga como cuidar ese tesoro que tenemos llamado cuerpo.
Hasta hace poco se lanzaron campañas para hacernos caer en cuenta de que de nuestro organismo somos un tanto analfabetas...
Y aún con todas esas llamadas de atención, no nos cae el veinte... y las cifras de mortalidad aumentan...
Reconozco que yo entré en ese estado de ignorancia femenil....
Y de repente un examen y un resultado te llenan la cabeza de supuestos, de escenarios.
Lo curioso es que en lo único que pensé fue en mis hijos, en Migue... una vez más me dejé de lado.
Y así somos... nuestro estereotipo de mujer perfecta es la que deja todo por los suyos... incluso su salud y bienestar... entre más sufrida y abnegada sea una, mejor, mejor madre y esposa: cómo sufre por los suyos, cómo se entrega a su familia, cómo se dedica a ellos....
Y a ella?? no, a ella no. Por qué??
Por qué debemos de dejar a un lado nuestras necesidades, nuestros sueños, nuestra vida??
Ser madre, ser esposa no es sinónimo de renuncia.
Dejamos todo por la familia, incluyendo nuestra salud: no puedo ir al doctor mi hijo tiene competencia; mi marido está muy estresado con la chamba; es que entre mi trabajo y la casa, estoy retrasada y ni tiempo.....
En lugar de pensar ¿qué pasará con ellos? debí decir Qué haré conmigo?? qué necesito hacer para mi??
Y viene la tensión por la casa, uniformes, comidas, ropa, clases... de los demás...
Cierto que al momento de casarnos adquirimos responsabilidades, que se multiplican en el momento de la maternidad. Pero eso no excluye nuestro derecho a cuidarnos, a mimarnos a ver también por nosotras del mismo modo que vemos por los nuestros.
Por eso digo que no cuidamos nuestro interior como nuestro exterior... de ser así las clínicas estarían saturadas por exámenes de detección del cáncer, papiloma, diabetes, enfermedades cardiacas,...
Y no las clínicas de belleza, depilación, estéticas...
Fomentemos un cuidado que debiese ser integral, cuidarnos de adentro hacia afuera. Cuidar nuestra alimentación, nuestro descanso, nuestra salud.
Si en lugar de enseñarle a las niñas depilación, se les enseñara autoexploración; otra cosa sería.
Si en vez de promover una belleza exterior decidimos por una enseñanza plena de lo que es ser mujer y de lo que en realidad es la feminidad... y que está muy lejos de un cuento de hadas, de una boda, de un bello manicure, del corte de cabello perfecto, de ropa y zapatos de infarto...
Conocer nuestro cuerpo, respetarnos, pero sobre todo Cuidarnos!!
Hay mucho aún por caminar en ese ámbito, nos falta mucho por entender, por aceptar, por derribar. Nos falta ser las primeras en ponernos en otro lugar que no sea el último... dicen que las mujeres somos la cabeza del hogar... seguro?? y porqué insistimos en colocarnos debajo de los pies...
Yo aprendí que debo ser la primera de mi lista, no por egoísmo, simplemente porque sé que estando bien yo, estarán bien los míos. No es complicado entenderlo... entonces por qué no la hacemos???
Tarea: autoexplórate, ve con el ginecólogo una o dos veces por año; realiza estudios de azúcar, colesterol periódicamente... duerme 7 u 8 horas, descansa, come bien, toma agua... preocúpate por ti... Chiqueate!!!
Me pregunto si alguna de las millones de madres que poblamos este mundo tenemos real conciencia de lo que esto significa: ser madre, ser mujer... y si se nos ha prendido el foquito para transmitirlo a nuestr@s hij@os...
Si tenemos idea de lo que hay en nuestras manos....
Y no me refiero sólo a la familia: esposo, hijos... no, sino a nosotras mismas
Me refiero a nuestro cuerpo, a nuestra vida... lo que hacemos con eso, o no hacemos
Es curioso como cambia nuestra percepción con un pequeño sustito...
Un análisis, un estudio, un resultado...
Y entonces una se pone a reflexionar lo que ha hecho todos estos años por uno mismo...
La respuesta no es la correcta...
Desde pequeñas nos enseñan que la mujer debe de estar linda siempre: arreglada, femenina...
Nos inculcan a peinarnos, maquillarnos, a la coquetería....
Reconozco que mi madre ahí le medio falló conmigo, no me gustan las faldas, ni vestidos, no me maquillo por las alergias, prefiero los jeans... mi cabello recogido, mi cara al natural... o sea que no soy un estereotipo de feminidad.... jejejejejeje
Y desde pequeñas aprendemos a sorprendernos de aquellas como yo, que no siguen esas reglas, ese estereotipo de la mujer ideal: una muñequita!!! No tengo nada en contra de aquellas que dedican tiempo a su arreglo personal, no es crítica...
Lo que no nos enseñan de pequeñas y aquí es a donde voy, es a nuestro cuidado corporal. fuera de menjurjes que untarnos o tomarnos para tener el cabello, piel, uñas divinas y de comercial. No hay un manual que nos diga como cuidar ese tesoro que tenemos llamado cuerpo.
Hasta hace poco se lanzaron campañas para hacernos caer en cuenta de que de nuestro organismo somos un tanto analfabetas...
Y aún con todas esas llamadas de atención, no nos cae el veinte... y las cifras de mortalidad aumentan...
Reconozco que yo entré en ese estado de ignorancia femenil....
Y de repente un examen y un resultado te llenan la cabeza de supuestos, de escenarios.
Lo curioso es que en lo único que pensé fue en mis hijos, en Migue... una vez más me dejé de lado.
Y así somos... nuestro estereotipo de mujer perfecta es la que deja todo por los suyos... incluso su salud y bienestar... entre más sufrida y abnegada sea una, mejor, mejor madre y esposa: cómo sufre por los suyos, cómo se entrega a su familia, cómo se dedica a ellos....
Y a ella?? no, a ella no. Por qué??
Por qué debemos de dejar a un lado nuestras necesidades, nuestros sueños, nuestra vida??
Ser madre, ser esposa no es sinónimo de renuncia.
Dejamos todo por la familia, incluyendo nuestra salud: no puedo ir al doctor mi hijo tiene competencia; mi marido está muy estresado con la chamba; es que entre mi trabajo y la casa, estoy retrasada y ni tiempo.....
En lugar de pensar ¿qué pasará con ellos? debí decir Qué haré conmigo?? qué necesito hacer para mi??
Y viene la tensión por la casa, uniformes, comidas, ropa, clases... de los demás...
Cierto que al momento de casarnos adquirimos responsabilidades, que se multiplican en el momento de la maternidad. Pero eso no excluye nuestro derecho a cuidarnos, a mimarnos a ver también por nosotras del mismo modo que vemos por los nuestros.
Por eso digo que no cuidamos nuestro interior como nuestro exterior... de ser así las clínicas estarían saturadas por exámenes de detección del cáncer, papiloma, diabetes, enfermedades cardiacas,...
Y no las clínicas de belleza, depilación, estéticas...
Fomentemos un cuidado que debiese ser integral, cuidarnos de adentro hacia afuera. Cuidar nuestra alimentación, nuestro descanso, nuestra salud.
Si en lugar de enseñarle a las niñas depilación, se les enseñara autoexploración; otra cosa sería.
Si en vez de promover una belleza exterior decidimos por una enseñanza plena de lo que es ser mujer y de lo que en realidad es la feminidad... y que está muy lejos de un cuento de hadas, de una boda, de un bello manicure, del corte de cabello perfecto, de ropa y zapatos de infarto...
Conocer nuestro cuerpo, respetarnos, pero sobre todo Cuidarnos!!
Hay mucho aún por caminar en ese ámbito, nos falta mucho por entender, por aceptar, por derribar. Nos falta ser las primeras en ponernos en otro lugar que no sea el último... dicen que las mujeres somos la cabeza del hogar... seguro?? y porqué insistimos en colocarnos debajo de los pies...
Yo aprendí que debo ser la primera de mi lista, no por egoísmo, simplemente porque sé que estando bien yo, estarán bien los míos. No es complicado entenderlo... entonces por qué no la hacemos???
Tarea: autoexplórate, ve con el ginecólogo una o dos veces por año; realiza estudios de azúcar, colesterol periódicamente... duerme 7 u 8 horas, descansa, come bien, toma agua... preocúpate por ti... Chiqueate!!!
martes, 19 de marzo de 2013
LA BELLEZA EN TIEMPOS DE LA GLOBALIZACION
Esta es una idea que me ha estado rondando la cabeza desde tiempo atrás. Y hace un par de días leí un discurso que el ahora Papa brindó a representantes de los medios de comunicación el 6 de abril del 2006, en la cena mensual de la Asociación de Entidades Periodísticas.
Una disertación ejemplar, que aunque tocaba tres puntos he querido enfocarme en el último, el que me ha buscado con insistencia: La belleza.
Desde siempre el hombre ha buscado lo bello, lo agradable lo estético. También es cierto que varía con el paso del tiempo. Lo considerado bello hace 50 años es descartado el día de hoy.
La belleza ha pasado de ser una definición que abarca muchas cosas. Así es COSAS. Una bella casa, un bello auto, un bello guardarropa... Se ha confundido placer con belleza. Placer a corto tiempo. Hoy en día se cambia de carro en promedio cada 3 años; el celular cada año; el guardarropa cada temporada, cambio de muebles de la casa "por remodelación". Es decir, "la vanidad, lo material no son vistos como tal cosa, y reemplazan a la belleza. Es entonces cuando se da el proceso de banalización de lo humano."
Vivimos en un mundo de imágenes, de ideas, de esterotipos, lo que nos ha llevado al consumo excesivo, a la manipulación de aquello que nos satisface, que nos da felicidad. Entonces el tener el mejor celular, el mejor auto, el más completo y moderno guardarropa es lo que al final de cuentas importa y hace feliz... hasta que sale un nuevo modelo de celular, un auto más equipado, la nueva temporada de ropa, otro modelo de bolso; otro estilo de tinte, corte de pelo. Y terminamos vistiéndonos, calzándonos, peinándonos igual... en nuestro afán por ser únicos, parecemos hechos en serie...
Hoy en día la belleza es materializada. Una mujer bella debe de pesar a lo mucho 50 kilos si es que mide más de 1.65 mt. Debe tener una cabellera mejor que la de un comercial de tinte o de shampoo. Una figura digna de portada de revista. Un hombre que se considere guapo deberá de tener un torso de Cristiano Ronaldo, las piernas de Joe Flacco, el cabello de Hugh Jackman, un auto deportivo rojo que manejen con sus carísimos lentes negros ahh y posar en interiores al puro estilo de los modelos de Calvin Klein...
La belleza se redujo a eso: a tener, a parecer. Los bombardeos de los medios de comunicación son tremendos. Y ahí va el ser humano a seguirles como moscas a la miel.
Y luego viene esa sensación de vacío, esa insatisfacción, esas ganas de más. Ese cambio constante de lo que se tiene. Como dije antes, todo es placer instantáneo, a fin de cuentas para eso hay tantas cosas en el mercado que me satisfacen una y otra vez. Satisfacen el ego. Es reconfortante que alaben el físico, la apariencia. Que envidien lo que poseo, mis bienes materiales.
Dejamos de valorar lo importante, dejamos de valorarnos como seres humanos. Nuestro valor se queda en lo que tienes, en lo que luces. Nos quejamos una y otra vez de la deshumanización de la sociedad y no pensamos que hemos contribuido a ello.
Hemos olvidado el verdadero significado de belleza. Por la sencilla razón de que ésta simplemente no se materializa como tal. De hecho muchas veces la belleza nos deja sin aliento, sin palabras. Y no es ver un bolso, una joya, un traje... es ver una puesta de sol, las auroras boreales, un acto sublime de amor al prójimo.
"Se nos olvida que belleza es el trabajo de la Madre Teresa de Calcuta. esa entrega total al otro, esa caridad al atender al enfermo, al desvalido que nos hace soltar una sonrisa desde el alma, que hace brotar una lágrima de manera furtiva. La belleza de una pareja de ancianos caminando por la calles tomados de la mano, como cuando eran novios 50 años atrás y ver sus miradas de complicidad, de amor; darnos cuenta de que para ellos esas arrugas, esas canas, ese caminar pausado, los lentes no le han quitado la hermosura. porque son testigos de su vida, de su caminar juntos afrontando adversidades y alegrías."
Se nos olvida que la belleza no es una mujer de portada o un hombre de comercial. La belleza es algo que enamora el alma... que la alimenta, la inquieta, la intriga, la mueve, la consuela. Olvidamos que hay "hermosura más allá de la apariencia o de la estética de moda en cada hombre y mujer que viven con amor su vocación personal, en el servicio desinteresado hacia el otro, por la patria; en el trabajo generoso por la felicidad de la familia. Hay belleza en cada parte y ser por pequeño que sea de la creación, en la ternura y misericordia, hay belleza en la ofrenda de la vida, en el servicio por amor. Descubrir, mostrar y resaltar esta belleza es poner los cimientos de una cultura de la solidaridad y de la amistad social. es acercarnos. Es hacernos prójimos."*
Volver a lo simple, a las bases. Redescubrir nuestro entorno, pero sobre todo, redescubrirnos nosotros sin la decoración y ornamentos materiales. Pararnos frente al espejo y vernos con el alma, resaltar nuestras virtudes, rescatar nuestros valores. Darle valor al otro por lo que es, lo que aporta a nuestra vida y a la sociedad. Dejar de vernos como mercancía, como afiches. Dejar de pretender ser ese maniquí ostentoso y darnos cuenta de que estamos hechos no sólo de hueso y carne; dentro hay algo mas valioso, más fuerte. Qué tan bello eres? Esa respuesta está en función de que parte de ti predomina: el alma o el ego...
*Tomado del discurso del Arzobispo de Buenos Aires y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, actualmente Papa Francisco.
Una disertación ejemplar, que aunque tocaba tres puntos he querido enfocarme en el último, el que me ha buscado con insistencia: La belleza.
Desde siempre el hombre ha buscado lo bello, lo agradable lo estético. También es cierto que varía con el paso del tiempo. Lo considerado bello hace 50 años es descartado el día de hoy.
La belleza ha pasado de ser una definición que abarca muchas cosas. Así es COSAS. Una bella casa, un bello auto, un bello guardarropa... Se ha confundido placer con belleza. Placer a corto tiempo. Hoy en día se cambia de carro en promedio cada 3 años; el celular cada año; el guardarropa cada temporada, cambio de muebles de la casa "por remodelación". Es decir, "la vanidad, lo material no son vistos como tal cosa, y reemplazan a la belleza. Es entonces cuando se da el proceso de banalización de lo humano."
Vivimos en un mundo de imágenes, de ideas, de esterotipos, lo que nos ha llevado al consumo excesivo, a la manipulación de aquello que nos satisface, que nos da felicidad. Entonces el tener el mejor celular, el mejor auto, el más completo y moderno guardarropa es lo que al final de cuentas importa y hace feliz... hasta que sale un nuevo modelo de celular, un auto más equipado, la nueva temporada de ropa, otro modelo de bolso; otro estilo de tinte, corte de pelo. Y terminamos vistiéndonos, calzándonos, peinándonos igual... en nuestro afán por ser únicos, parecemos hechos en serie...
Hoy en día la belleza es materializada. Una mujer bella debe de pesar a lo mucho 50 kilos si es que mide más de 1.65 mt. Debe tener una cabellera mejor que la de un comercial de tinte o de shampoo. Una figura digna de portada de revista. Un hombre que se considere guapo deberá de tener un torso de Cristiano Ronaldo, las piernas de Joe Flacco, el cabello de Hugh Jackman, un auto deportivo rojo que manejen con sus carísimos lentes negros ahh y posar en interiores al puro estilo de los modelos de Calvin Klein...
La belleza se redujo a eso: a tener, a parecer. Los bombardeos de los medios de comunicación son tremendos. Y ahí va el ser humano a seguirles como moscas a la miel.
Y luego viene esa sensación de vacío, esa insatisfacción, esas ganas de más. Ese cambio constante de lo que se tiene. Como dije antes, todo es placer instantáneo, a fin de cuentas para eso hay tantas cosas en el mercado que me satisfacen una y otra vez. Satisfacen el ego. Es reconfortante que alaben el físico, la apariencia. Que envidien lo que poseo, mis bienes materiales.
Dejamos de valorar lo importante, dejamos de valorarnos como seres humanos. Nuestro valor se queda en lo que tienes, en lo que luces. Nos quejamos una y otra vez de la deshumanización de la sociedad y no pensamos que hemos contribuido a ello.
Hemos olvidado el verdadero significado de belleza. Por la sencilla razón de que ésta simplemente no se materializa como tal. De hecho muchas veces la belleza nos deja sin aliento, sin palabras. Y no es ver un bolso, una joya, un traje... es ver una puesta de sol, las auroras boreales, un acto sublime de amor al prójimo.
"Se nos olvida que belleza es el trabajo de la Madre Teresa de Calcuta. esa entrega total al otro, esa caridad al atender al enfermo, al desvalido que nos hace soltar una sonrisa desde el alma, que hace brotar una lágrima de manera furtiva. La belleza de una pareja de ancianos caminando por la calles tomados de la mano, como cuando eran novios 50 años atrás y ver sus miradas de complicidad, de amor; darnos cuenta de que para ellos esas arrugas, esas canas, ese caminar pausado, los lentes no le han quitado la hermosura. porque son testigos de su vida, de su caminar juntos afrontando adversidades y alegrías."
Se nos olvida que la belleza no es una mujer de portada o un hombre de comercial. La belleza es algo que enamora el alma... que la alimenta, la inquieta, la intriga, la mueve, la consuela. Olvidamos que hay "hermosura más allá de la apariencia o de la estética de moda en cada hombre y mujer que viven con amor su vocación personal, en el servicio desinteresado hacia el otro, por la patria; en el trabajo generoso por la felicidad de la familia. Hay belleza en cada parte y ser por pequeño que sea de la creación, en la ternura y misericordia, hay belleza en la ofrenda de la vida, en el servicio por amor. Descubrir, mostrar y resaltar esta belleza es poner los cimientos de una cultura de la solidaridad y de la amistad social. es acercarnos. Es hacernos prójimos."*
Volver a lo simple, a las bases. Redescubrir nuestro entorno, pero sobre todo, redescubrirnos nosotros sin la decoración y ornamentos materiales. Pararnos frente al espejo y vernos con el alma, resaltar nuestras virtudes, rescatar nuestros valores. Darle valor al otro por lo que es, lo que aporta a nuestra vida y a la sociedad. Dejar de vernos como mercancía, como afiches. Dejar de pretender ser ese maniquí ostentoso y darnos cuenta de que estamos hechos no sólo de hueso y carne; dentro hay algo mas valioso, más fuerte. Qué tan bello eres? Esa respuesta está en función de que parte de ti predomina: el alma o el ego...
*Tomado del discurso del Arzobispo de Buenos Aires y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, actualmente Papa Francisco.
viernes, 8 de marzo de 2013
FELICIDADES???
Este día antes de ser de felicitaciones, es más bien de reflexión. Este es un día en el que debemos meditar a fondo nuestra condición. Para muchas es de alegrarse de que tengamos nuestro propio día... y el hombre no... De qué se alegran? Alegría deberá darnos cuando nuestra condición sea justa la misma del hombre. En lo social y en lo profesional.
Deberemos felicitarnos cuando por fin el ser mujer no sea pretexto de violaciones, agresiones, discriminaciones, deformaciones, mutilaciones... asesinatos.
Cuando una mujer pueda decir lo que siente y piensa sin que la insulten. Cuando pueda caminar por las calles segura de su integridad física y moral.
Cuando en casa el marido deje de poquitear el dinero, cuando no aguanta un borracho, un fiestero, un irresponsable.
Qué debemos celebrar cuando la mujer cumple cabalmente sus horas de trabajo y llega a casa a lavar, cocinar, atender hijos, lavar, planchar... sin que el marido no agradezca sino no le ayude, sólo porque "la casa es de las mujeres".
Debemos celebrar cuando se nos reconozcan nuestros logros académicos y laborales con igualdad de salarios, de oportunidades laborales.
Entonces este día será de festejos y regalos, mientras tanto, hay que empezar por educarnos nosotras, educar a nuestr@s hij@s. Basta de los pretextos des "así me educaron", "es parte de nuestra cultura" "qué quieres que haga".
Recordemos que las que educamos somos nosotras, no el marido, la que enseña el machismo es la madre... la que evita que el hombre ayude en casa, es la mamá y condiciona a las hijas a servir al hombre sólo por ser hombre....
La mujer es la que nos ha puesto en esa condición, la que se somete y somete, la que crea y enseña sumisión.
Somos el sexo débil porque nos da miedo despertar, cambiar moldes, romper estigmas. Nos da miedo quedarnos solas porque nuestro valor nos los da la pareja, la familia, no nosotras!! Y seguimos heredando esos miedos!!!
Para la abuela, la mujer debe sufrir y sacrificarse por los demás, ser invisible, no protestar, no opinar, no pedir. Antes dar gracias por tener un marido que te dió su nombre y un estatus de Señora.... Aguantar todo lo que venga del marido, para eso se casa uno, para eso una es mujer y primero tener matrimonio que ser una mujer sola....
Aún hoy en día hay muchas mujeres que piensan así: no quieren estar sin pareja, sin marido, sin novio... y se aferran a una vida llena de tristeza y vacío... y eso le heredarán a sus hijas, nietas....
El miedo a dejar hijos sin padre, tener el estigma de divorciadas... les hace soportar malos tratos, ingratitudes, dolor, batallar por el sustento diario de sus hijos, reducir su respeto hacia sí mismas...
En el momento en que una madre eduque a su hija en base a su valor, aptitudes, capacidades, en base en que una mujer sea dueña de sí misma, de sus ideas, pensamientos, acciones, deseos; el día en que la madre eduque a su hijo a respetar, ayudar, a ser solidario con ella, con la hermana, la amiga, la prima, habrá hijos, hermanos, padres, abuelos conscientes de su papel y de su lugar, habrá hombres responsables y compañeros, entonces será el momento en que podamos decirnos unas a la otras y decir con voz en pecho: FELICIDADES, LO LOGRAMOS!!!!
Deberemos felicitarnos cuando por fin el ser mujer no sea pretexto de violaciones, agresiones, discriminaciones, deformaciones, mutilaciones... asesinatos.
Cuando una mujer pueda decir lo que siente y piensa sin que la insulten. Cuando pueda caminar por las calles segura de su integridad física y moral.
Cuando en casa el marido deje de poquitear el dinero, cuando no aguanta un borracho, un fiestero, un irresponsable.
Qué debemos celebrar cuando la mujer cumple cabalmente sus horas de trabajo y llega a casa a lavar, cocinar, atender hijos, lavar, planchar... sin que el marido no agradezca sino no le ayude, sólo porque "la casa es de las mujeres".
Debemos celebrar cuando se nos reconozcan nuestros logros académicos y laborales con igualdad de salarios, de oportunidades laborales.
Entonces este día será de festejos y regalos, mientras tanto, hay que empezar por educarnos nosotras, educar a nuestr@s hij@s. Basta de los pretextos des "así me educaron", "es parte de nuestra cultura" "qué quieres que haga".
Recordemos que las que educamos somos nosotras, no el marido, la que enseña el machismo es la madre... la que evita que el hombre ayude en casa, es la mamá y condiciona a las hijas a servir al hombre sólo por ser hombre....
La mujer es la que nos ha puesto en esa condición, la que se somete y somete, la que crea y enseña sumisión.
Somos el sexo débil porque nos da miedo despertar, cambiar moldes, romper estigmas. Nos da miedo quedarnos solas porque nuestro valor nos los da la pareja, la familia, no nosotras!! Y seguimos heredando esos miedos!!!
Para la abuela, la mujer debe sufrir y sacrificarse por los demás, ser invisible, no protestar, no opinar, no pedir. Antes dar gracias por tener un marido que te dió su nombre y un estatus de Señora.... Aguantar todo lo que venga del marido, para eso se casa uno, para eso una es mujer y primero tener matrimonio que ser una mujer sola....
Aún hoy en día hay muchas mujeres que piensan así: no quieren estar sin pareja, sin marido, sin novio... y se aferran a una vida llena de tristeza y vacío... y eso le heredarán a sus hijas, nietas....
El miedo a dejar hijos sin padre, tener el estigma de divorciadas... les hace soportar malos tratos, ingratitudes, dolor, batallar por el sustento diario de sus hijos, reducir su respeto hacia sí mismas...
En el momento en que una madre eduque a su hija en base a su valor, aptitudes, capacidades, en base en que una mujer sea dueña de sí misma, de sus ideas, pensamientos, acciones, deseos; el día en que la madre eduque a su hijo a respetar, ayudar, a ser solidario con ella, con la hermana, la amiga, la prima, habrá hijos, hermanos, padres, abuelos conscientes de su papel y de su lugar, habrá hombres responsables y compañeros, entonces será el momento en que podamos decirnos unas a la otras y decir con voz en pecho: FELICIDADES, LO LOGRAMOS!!!!
martes, 26 de febrero de 2013
... Pero no me digas que me veo gorda....
Hay cosas que admiro en los hombres. Una de ellas es esa capacidad que tienen de aguantar cuanto apodo o sobrenombre les pongamos sus parejas. Podemos decirles, gordito, negro, viejito, viejo, por sus apellidos, incluso modificar su nombre de pila!!! y a ellos responden sin chistar.... incluso aquellos que son bastante empalagosos como caramelo, honey, swetty, bombón y muchas golosinas más de acuerdo a los gustos y necesidades de azúcar de la susodicha...
Sin embargo a nosotras nos cuesta un poco más aceptar sobrenombres... eso de viejita a los 30 como que no agrada mucho, lo de gordita menos!! sobre todo si estamos en constante lucha con la báscula!!! Que Migue me diga Quiñones te quiero.... válgame!! o simplemente Quiñones me traes un vaso con agua... siento que es mi jefe o algún maestro pidiendo un favor.
Es cierto que las mujeres no aguantamos sobrenombres, y menos aquellos que describen alguna "cualidad" por llamarla de algún modo, de carácter físico. Tengo amigas que me dicen Flaca, y es cierto, es fecha que me da cosa aunque no me molesta en lo absoluto, ya que efectivamente mi característica desde chica ha sido esa: mi complexión y aunque hoy en día para mi es un gusto poder atracarme de cuanto antojo, dulce, carne, harina se me cruce por delante, hace unos años era un mote que me calaba hondo: flaca, a mi mente de inmediato venía Oliva, la de Popeye...
Y si vamos un poco más allá, si una le dice a su marido, novio, hermano, amigo, primo, que tiene cuerpecito de jarrita de Kool Aid las típicas bromas de "para cuándo nace", "ya la almohada necesita una funda más grande", "aguas con el botonazo" la reacción es por mucho distinta a la de nosotras...
La eterna pregunta "me veo gorda" no es para que nos digan "SI", ni "gorda no, pero se te ve la pancita", ni nada por el estilo. Es curioso cómo las mujeres hacemos preguntas esperando la respuesta que deseamos oir... no la verdad.
"Me veo bien?" otra pregunta que se antoja capciosa... o nos vemos muy viejas, o queremos aparentar ser más jovenes, o la falda está muy corta, muy apretada, se nos sale el callito de la andadera, el cabello lo tenemos peor que Mafalda, nos maquillamos más que el payaso de IT... pero la respuesta mínima que queremos oir es un "Si, te ves bien" y de ahí para arriba!!!!
Por qué? Es algo que aseguro no sólo los hombres se preguntan practicamente diario. Sudan cada vez que hay una fiesta, una salida, un compromiso.... y más si es de esos compromisos de pipa y guante!!! Cómo decirnos que el vestido que usamos en nuestra graduación de la facultad ha perdido su encanto??? aún con 3 fajas, dejar de comer dos días antes, peinarnos muy juveniles y maquillarnos como adolescentes.... esperamos la cara de fascinación del galan o galón a estas alturas de la vida, y si el rostro refleja contradicción, susto, ganas de correr o de plano una carcajada contenida por nuestra facha, nos sentimos, indignamos!! cómo se le ocurre si me pase 3 horas en el salón de belleza para el laminado y pintura y gaste un dineral en las mejores fajas del mercado!!! no me valora!!!.....
Siendo honestas... no nos gusta la honestidad. Si sabemos que la comida nos quedó salada o sin sabor, cuidadito con que alguien se haga valiente y lo diga.... porque claro!!! lo dice por envidia, nunca le gustó cómo cocino; bla, bla, bla.... ok si, qué tan difícil es decir GRACIAS POR INFORMARME.... digo, así uno alerta a los demás y si hay tiempo, tratar de arreglar el problema.
Pero no!! cada pregunta que hacemos respecto de nosotras es una trampa para el otro; navegamos con bandera de honestas, pero hacia el otro!!
Hace tiempo me dejé mis canitas así tal cual... si, tengo canas y muchas!!! Y si preguntaba si se notaban mucho, la respuesta era ni canas tienes!!! ah que caray, tengo un mechón desde los 17 tipo tongolele y vaya que se nota!!! supongo que no me dicen la verdad temiendo una reacción negativa de mi parte.
Pero vamos!!! si sé que soy flaca, canosa, dientona, manotas, no puedo esperar que me digan que estoy bien buena, con el cabello negro azabache como en mi niñez, dientes de elotito y manitas de princesa....
Primero debo ser honesta conmigo misma. Saber cómo estoy, cuales son mis defectos y virtudes. Si estoy como espárrago, qué tremenda necedad de querer que me digan que se me ve un cuerpazo de guitarra... Si soy morenita, no puedo esperar que me digan blanca nieves. A menos que vivas en el DF, donde todos creen que ven gente alta, delgada, rubia y de ojos de color.... ahhh y bien guapo "pasele güerita", "qué va a llevar mi chula?"...
Si nos conocemos como pregonamos, al hacer esas peguntas, deberíamos esperar la verdad... no la respuesta que queremos oir. Si es así mejor no preguntemos mientras no estemos dispuestas a escuchar la opinión del otro y no lo que deseamos que nos digan. Así evitaremos muchas peleas con el novio, esposo, amigo...
Aprendamos a aceptarnos y por qué no?? a reirnos de nosotras mismas!! no tomemos nuestras características físicas tan en serio! Si al otro le molestan será SU problema, no el nuestro. Estar bien con uno mismo no significa tener el cuerpo de barbie, cara de muñeca, manos de pianista, cabello de comercial de shampoo, look de super estrella.... Significa querernos, cuidarnos, consentirnos, disfrutarnos, conocernos y respetarnos.
De verdad que en eso admiro a los hombres, podemos tirarles carrilla de ellos mismos y no sólo se ríen, hasta nos ayudan!!!
Sin embargo a nosotras nos cuesta un poco más aceptar sobrenombres... eso de viejita a los 30 como que no agrada mucho, lo de gordita menos!! sobre todo si estamos en constante lucha con la báscula!!! Que Migue me diga Quiñones te quiero.... válgame!! o simplemente Quiñones me traes un vaso con agua... siento que es mi jefe o algún maestro pidiendo un favor.
Es cierto que las mujeres no aguantamos sobrenombres, y menos aquellos que describen alguna "cualidad" por llamarla de algún modo, de carácter físico. Tengo amigas que me dicen Flaca, y es cierto, es fecha que me da cosa aunque no me molesta en lo absoluto, ya que efectivamente mi característica desde chica ha sido esa: mi complexión y aunque hoy en día para mi es un gusto poder atracarme de cuanto antojo, dulce, carne, harina se me cruce por delante, hace unos años era un mote que me calaba hondo: flaca, a mi mente de inmediato venía Oliva, la de Popeye...
Y si vamos un poco más allá, si una le dice a su marido, novio, hermano, amigo, primo, que tiene cuerpecito de jarrita de Kool Aid las típicas bromas de "para cuándo nace", "ya la almohada necesita una funda más grande", "aguas con el botonazo" la reacción es por mucho distinta a la de nosotras...
La eterna pregunta "me veo gorda" no es para que nos digan "SI", ni "gorda no, pero se te ve la pancita", ni nada por el estilo. Es curioso cómo las mujeres hacemos preguntas esperando la respuesta que deseamos oir... no la verdad.
"Me veo bien?" otra pregunta que se antoja capciosa... o nos vemos muy viejas, o queremos aparentar ser más jovenes, o la falda está muy corta, muy apretada, se nos sale el callito de la andadera, el cabello lo tenemos peor que Mafalda, nos maquillamos más que el payaso de IT... pero la respuesta mínima que queremos oir es un "Si, te ves bien" y de ahí para arriba!!!!
Por qué? Es algo que aseguro no sólo los hombres se preguntan practicamente diario. Sudan cada vez que hay una fiesta, una salida, un compromiso.... y más si es de esos compromisos de pipa y guante!!! Cómo decirnos que el vestido que usamos en nuestra graduación de la facultad ha perdido su encanto??? aún con 3 fajas, dejar de comer dos días antes, peinarnos muy juveniles y maquillarnos como adolescentes.... esperamos la cara de fascinación del galan o galón a estas alturas de la vida, y si el rostro refleja contradicción, susto, ganas de correr o de plano una carcajada contenida por nuestra facha, nos sentimos, indignamos!! cómo se le ocurre si me pase 3 horas en el salón de belleza para el laminado y pintura y gaste un dineral en las mejores fajas del mercado!!! no me valora!!!.....
Siendo honestas... no nos gusta la honestidad. Si sabemos que la comida nos quedó salada o sin sabor, cuidadito con que alguien se haga valiente y lo diga.... porque claro!!! lo dice por envidia, nunca le gustó cómo cocino; bla, bla, bla.... ok si, qué tan difícil es decir GRACIAS POR INFORMARME.... digo, así uno alerta a los demás y si hay tiempo, tratar de arreglar el problema.
Pero no!! cada pregunta que hacemos respecto de nosotras es una trampa para el otro; navegamos con bandera de honestas, pero hacia el otro!!
Hace tiempo me dejé mis canitas así tal cual... si, tengo canas y muchas!!! Y si preguntaba si se notaban mucho, la respuesta era ni canas tienes!!! ah que caray, tengo un mechón desde los 17 tipo tongolele y vaya que se nota!!! supongo que no me dicen la verdad temiendo una reacción negativa de mi parte.
Pero vamos!!! si sé que soy flaca, canosa, dientona, manotas, no puedo esperar que me digan que estoy bien buena, con el cabello negro azabache como en mi niñez, dientes de elotito y manitas de princesa....
Primero debo ser honesta conmigo misma. Saber cómo estoy, cuales son mis defectos y virtudes. Si estoy como espárrago, qué tremenda necedad de querer que me digan que se me ve un cuerpazo de guitarra... Si soy morenita, no puedo esperar que me digan blanca nieves. A menos que vivas en el DF, donde todos creen que ven gente alta, delgada, rubia y de ojos de color.... ahhh y bien guapo "pasele güerita", "qué va a llevar mi chula?"...
Si nos conocemos como pregonamos, al hacer esas peguntas, deberíamos esperar la verdad... no la respuesta que queremos oir. Si es así mejor no preguntemos mientras no estemos dispuestas a escuchar la opinión del otro y no lo que deseamos que nos digan. Así evitaremos muchas peleas con el novio, esposo, amigo...
Aprendamos a aceptarnos y por qué no?? a reirnos de nosotras mismas!! no tomemos nuestras características físicas tan en serio! Si al otro le molestan será SU problema, no el nuestro. Estar bien con uno mismo no significa tener el cuerpo de barbie, cara de muñeca, manos de pianista, cabello de comercial de shampoo, look de super estrella.... Significa querernos, cuidarnos, consentirnos, disfrutarnos, conocernos y respetarnos.
De verdad que en eso admiro a los hombres, podemos tirarles carrilla de ellos mismos y no sólo se ríen, hasta nos ayudan!!!
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